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Evangelio del día Habéis convertido la casa de Dios en cueva de bandidos Lc19,45-48

Pablo VI, «el timonel del Concilio Vaticano II»

Pablo VI, «el timonel del Concilio Vaticano II»

El próximo 14 de octubre el papa Pablo VI será canonizado en la Plaza de San Pedro del Vaticano por el Papa Francisco. Se convertirá en el tercer Papa canonizado por Francisco, que en 2014 ya canonizó a Juan XXIII y a Juan Pablo II. Será el 81º Papa en subir a los altares. La diócesis de Vitoria ha organizado una peregrinación para asistir a la ceremonia de canonización, en la que además será canonizado Monseñor Oscar Romero y los beatos Francesco Spinelli – fundador del Instituto de las Adoratrices del Santísimo Sacramento –, Vincenzo Romano —sacerdote diocesano–, Maria Katharina Kasper – Fundadora del Instituto de las Pobres Siervas de Jesucristo—, y la española Nazaria Ignacia March Mesa– fundadora de La Congregación de las Hermanas Misioneras Cruzadas de la Iglesia– .

Pablo VI, denominado como el “primer Papa moderno”, nació en el norte de Italia, cerca Brescia, en la Lombardía. Allí transcurrieron sus años como seminarista y en su Catedral fue ordenado sacerdote, en 1920, a los 23 años. Estudió Filosofía en la Universidad Gregoriana de Roma, de los jesuitas. También Filología Clásica en la Facultad de Letras de la Sapienza. Realizó estudios en la Academia Diplomática, como colaborador en la Secretaría de Estado, donde trabajó durante 30 años. Al mismo tiempo realizaba tareas acompañando a los jóvenes estudiantes universitarios de la Acción Católica.

Fue testigo de los horrores de la II Guerra Mundial como asistente del Cardenal Pacelli (luego Pío XII) en la Secretaría de Estado vaticana. En esos años fue muy importante la ayuda prestada por la Santa Sede a numerosos refugiados y presos de guerra.

Pio XII le nombró Arzobispo de Milán en 1954. En aquella diócesis realizó su labor pastoral durante 10 años. Preocupado y ocupado en las inquietudes pastorales de sus sacerdotes, en una diócesis marcada por el conflicto obrero, también impulsó su faceta misionera, con viajes a América del Sur y África. Fue conocido como el “arzobispo de los pobres”.

En el consistorio de diciembre de 1958 el papa Juan XXIII le creó Cardenal. En el año 1961 fue nombrado para la Comisión Preparatoria del Concilio Vaticano II. En junio de 1963, tras morir Juan XXIII, es elegido Papa. Su primera reunión tras ser elegido Papa fue con los sacerdotes de su nueva diócesis, a los que les dijo que en Milán había comenzado un diálogo con el mundo moderno y les pidió que buscaran el contacto con todas las personas de todos los sectores sociales.

Su gran desafío fue continuar el Concilio, que su predecesor había puesto en marcha. Los años 60 fueron años de cambios, y la Iglesia se preparaba para servir al mundo desde la perspectiva del encuentro y el diálogo, impulsada por el nuevo Papa: “El mundo cambia velozmente. La Iglesia también. No debemos retrasarnos, como sucedió alguna que otra vez» Llevó a cabo tres sesiones del Concilio y lo clausuró el 7 de diciembre de 1965, al finalizar la cuarta y última sesión. En Palabras del Papa Francisco “ fue el gran timonel del Concilio”. Posteriormente fue importante su papel en la interpretación y aplicación de sus mandatos en el difícil tiempo del posconcilio.

  • Fue el primer Papa en visitar la sede de la ONU, el 4 de octubre de 1965, con un discurso en el que abogaba por la paz.
  • Fundó el Pontificio Consejo Justicia y Paz (1967) para constituir de manera permanente y estructural el compromiso de la Santa Sede y de la entera Iglesia católica por la justicia social y por la paz mundial.
  • Instituyó la Jornada Mundial de la Paz el 1 de enero (1968), no como propuesta confesional, sino como invitación universal a todas las naciones. “La paz es «la única verdadera referencia del progreso humano»».
  • Creó instancias específicas para la atención a la movilidad humana, los emigrantes, exilados y refugiados. Sus palabras a los gobernantes de Europa siguen hoy resonando en nuestras conciencias: “El Tercer mundo tiene sus ojos fijos en nosotros. […] ¿Sabremos evitar el replegarnos de manera egoísta sobre nosotros mismos?».
  • Fue el primer Papa que realizó viajes internacionales, visitó los cinco continentes. Su primer viaje fue a Tierra Santa. Fue el primer Papa, desde Pedro, en visitarla. Allí se produjo el encuentro con el Patriarca de Constantinopla Atenágoras. En aras del ecumenismo, también mantuvo encuentros con el Arzobispo de Canterbury y visitó el Consejo Mundial de las Iglesias en 1969.
  • Mostró una atención especial a las cuestiones relativas a la sinodalidad de la Iglesia.
  • Trabajó en el fortalecimiento del papel de los laicos.
  • Impulsó la creación de las Conferencias Episcopales.
  • Reformó los procesos de elección papal y el Colegio Cardenalicio.
  • Convocó la Primera y única Comisión de Estudio sobre el lugar de la mujer en la Iglesia y declaró a las dos primeras mujeres Doctoras de la Iglesia: Teresa de Ávila y Catalina de Siena.

La producción magisterial de Pablo VI fue muy abundante, destacan sus ocho encíclicas:

  • Ecclesiam Suam (agosto de 1964), importante documento sobre la identificación de la Iglesia Católica con el Cuerpo de Cristo
  • Mense Maio, (mayo 1965), sobre la Virgen María
  • Mysterium Fidei (septiembre 1965), sobre el misterio de la fe, la Eucaristía.
  • Christi Matri ( septiembre 1966), petición de oración por la paz a la Virgen María.
  • Populorum Progressio (marzo 1967), esta carta social trató sobre la necesidad de promover el desarrollo de los pueblos y proponía este desarrollo como camino para alcanzar la paz.
  • Sacerdotalis Caelibatus (junio 1967), sobre el celibato sacerdotal.
  • Humanae Vitae (julio de 1968), sobre el matrimonio y las relaciones conyugales.

Otros documentos significativos son su exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi (diciembre de 1975) en la que anhelaba que la Buena Noticia fuera recibida en el mundo no de evangelizadores tristes y desanimados, sino de “ministros del Evangelio cuya vida irradie fervor, siendo ellos, en primer lugar, receptores de la alegría de Cristo”; y la Carta Aspotólica Octogessima Adveniens (mayo 1971), escrita en el LXXX Aniversario de la encíclica Rerum Novarum (León XIII) , y que  trata de continuar y ampliar las enseñanzas en materia de doctrina social.

Pablo VI murió en Castel Gandolfo el 6 de agosto de 1978. En mayo de 1993 se abrió su proceso diocesano de beatificación, fue proclamado Beato del 19 de octubre de 2014, el día de la conclusión de la III Asamblea Extraordianaria del Sínodo de la Familia, con los Obispos de todo el mundo en el Vaticano. Será canonizado el próximo 14 d eoctubre de 2018, por el Papa Francisco.

El Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, en su intervención en el Simposio sobre Pablo VI en el 50 aniversario de la Conferencia Episcopal Española , lo definió como “el papa del diálogo, el papa del Concilio Vaticano II, el papa del ecumenismo, el papa peregrino, el papa de la civilización del amor, el papa defensor de la vida, el papa del tiempo futuro, el papa experto en humanidad, el papa de la paz, el papa de la alegría, el papa maestro y testigo, el papa enamorado de Cristo y de la Iglesia”.

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