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Evangelio del día ¡Si comprendieras lo que conduce a la paz! Lc19,41-44

Reunión en Llodio del Consejo Pastoral Diocesano

Reunión en Llodio del Consejo Pastoral Diocesano

La Iglesia diocesana creadora de comunidad

El sábado 19 de octubre, el Consejo Pastoral Diocesano se citó en la casa parroquial de San Pedro de Lamuza de Llodio. La reunión del Consejo abordó un principio de curso cargado de retos apasionantes. Este curso 2019-2020, sin abandonar las tareas ya inciadas, nos centramos en la Línea 1ª: ‘La Iglesia diocesana creadora de comunidad. ¡Llamados a vivir en comunidad!’

Tras la oración inicial, llegó el saludo del Obispo a los consejeros diocesanos. D. Juan Carlos Elizalde, que presidió la reunión, destacó el privilegio y la suerte que supone representar a nuestras comunidades y poder reflexionar sobre la identidad cristiana de las mismas para crear juntos cauces de colaboración pastoral. “En pleno sínodo de la Amazonía –recalcó Elizalde– queremos seguir trabajando sinodalmente para responder a los retos de la Iglesia de nuestra tierra. El tema que vamos a abordar es fundamental. Si acertamos con los acentos adecuados, el efecto evangelizador será multiplicador”.

Después de las palabras de ánimo de Monseñor, y una vez aprobada el acta de la sesión anterior, se presentó a los dos nuevos miembros del Consejo: la religiosa salesiana Pilar Prieto y el diácono permanente Jorge Arauz Heredia.

A continuación, D. Luis Antonio Preciado, como portavoz de la Comisión de Seguimiento del Plan Diocesano de Evangelización, expuso una amplio resumen de las acciones iniciadas en los diferentes ámbitos diocesanos a raíz de la propuesta de trabajo que se marcó como prioridad en el curso pasado y que continuará siendo relevante en los siguientes años: ‘Confesión de fe y compromiso social como Iglesia samaritana’.

Son muchas las iniciativas que han “despertado” en nuestra Diócesis alentadas por el Plan Diocesano de Evangelización. Preciado destacó los primeros pasos dados ya por las Comisiones de Trabajo creadas en 2019. “Algunas de estas acciones -señaló- van más allá de un curso y posiblemente más allá de la vigencia del presente Plan de Evangelización”.

 

Comisión ‘Acercamiento al mundo laboral: Por un Trabajo Decente’

Esta Comisión formada por el Equipo de Trabajo Decente de la diócesis de Vitoria (HOAC, Cáritas, Acción Católica, CONFER, Delegación Diocesana de Migraciones, Secretariado Social Diocesano y las Religiosas de María Inmaculada para el Servicio Doméstico), se ha centrado en las condiciones laborales de las Empleadas de Hogar. Sus acciones principales del curso 2018-19 han sido:

a.- Elaborar y difundir el díptico ‘Trabajadoras de Hogar y Trabajo Decente’

b.- Encuentros con las Trabajadoras de Hogar. Han sido 4 encuentros los realizados a lo largo del presente curso (6 abril, 18 mayo, 15 junio y 13 julio)

Lo que tienen preparado para este curso, entre otras cosas, es:

a.- Celebración del Día del Trabajo Decente (actividades alrededor del 7 de octubre)

b.- Constituir con las Empleadas de Hogar una Asociación para concienciar y reivindicar derechos y deberes de trabajadoras y empleadoras.

 

Comisión por la ‘Ecología integral’

Se formó esta Comisión a raíz de la puesta en marcha del III Plan Diocesano de Evangelización. Su objetivo principal ha sido el de sensibilizar ante la cuestión de la “ecología integral” y la difusión de las principales ideas de la Carta encíclica «Laudato si’» del Papa Francisco. Sus acciones principales del curso 2018-2019 han sido:

a.- Organizar dos charlas en torno a la Carta encíclica «Laudato si’» (30 enero 2019 y 18 febrero 2019)

b.- Propuesta de acciones para una vida más ecológica por medio de las redes sociales de la Diócesis

c.- Difusión de algunas buenas prácticas ecológicas que se dan en nuestra Diócesis

Lo programado para el curso 2019-2020 es:

a.- Organizar talleres, charlas, encuentros… para la difusión del pensamiento de la Iglesia Católica en torno a la ‘ecología integral’

b.- Publicar y difundir el cuaderno: “Cuidemos nuestra ‘Casa común’: acciones personales y comunitarias”

c.- Generar y difundir noticias de ámbito mundial y de ámbito diocesano sobre medio ambiente

d.- Hacer dos comunicados (en torno al 4 de octubre: Día Mundial de la protección de los animales; y en torno al 5 de junio: Día Mundial del Medio Ambiente)

 

Comisión ‘Compromiso misionero’

La Delegación de Misiones (compuesta por Misiones Diocesanas Vascas y Obra Misionera Pontificia) tomó la responsabilidad de dinamizar las actividades de esta Comisión. El resumen de lo más destacado del presente curso son las siguientes acciones:

a.- Campaña Misiones Diocesanas (festividad de San José)

b.- Campaña formación de Comercio Justo

c.- Curso Norte-Sur

Cara al curso 2019-2020 se centraran las actividades programadas en el “Mes Misionero Extraordinario” (octubre 2019), convocado por el Papa Francisco, cuyos principales hitos ya se han acometido en estos días.

 

Comisión de Seguimiento

Nombrada y constituida por miembros del Consejo Pastoral Diocesano y por un miembro del Consejo Presbiteral, se propuso conocer y dinamizar el III Plan Diocesano de Evangelización en su Línea 4ª para el curso 2018-2019. Su objetivo, por lo tanto, ha sido conocer las iniciativas parroquiales, arciprestales y zonales, y estar continuamente informados de las Comisiones de trabajo que se pusieron en marcha para concretar la Línea 4ª de nuestro Plan.

Además, esta Comisión elaboró un valioso material de oración y reflexión en torno al texto evangélico de los domingos de Cuaresma y Pascua. Han sido, en definitiva, unos dípticos semanales dirigidos a la Diócesis con el fin de dar la posibilidad de tener un acompañamiento desarrollando el Plan de Evangelización.

De esta manera, y agradeciendo el esfuerzo de todas las comisiones, Luis Antonio Preciado concluyó su intervención.

Una breve pausa para el café y todos los miembros de la Consejo Pastoral Diocesano reunidos en Laudio centraron su interés en el documento titulado ‘Comunidades corresponsables de la misión de la Iglesia’ que el vicario general, D. Carlos García Llata, explicó con detalle. Tras la lectura de este borrador de trabajo que se complementa con anteriores esfuerzos diocesanos, Llata alentó el debate entre todos los consejeros, que mostraron un enorme interés por el mismo.

“El III Plan Diocesano –recordó Llata– apuesta por la remodelación de parroquias, arciprestazgos y unidades pastorales, planteando una presencia de la Iglesia adaptada a la situación y a las necesidades actuales, atendiendo a la diversidad de las zonas urbanas y rurales, buscando comunidades significativas, mayor funcionalidad, corresponsabilidad y servicio a la comunidad cristiana y la sociedad. Estamos convencidos –recalcó– de que esta remodelación-renovación pastoral de la Diócesis se sustenta en la consolidación y fortalecimiento de comunidades caracterizadas por el claro sentido de pertenencia de sus miembros, por su conciencia de ser corresponsables de su vida comunitaria y de la misión evangelizadora”.

El reto, por tanto, será organizar la vida de los creyentes de una manera nueva. El Plan Diocesano de Evangelización concreta la identidad y misión de la Iglesia diocesana y de cada comunidad en cuatro líneas o dimensiones: “crear comunidad”, “transmitir el mensaje de Jesús”, “vivir y celebrar la fe”, “compromiso social como Iglesia samaritana”. Vivir estas cuatro dimensiones ha de ser un objetivo asumido por todas las personas que componen la comunidad cristiana. Para llevarlo a la práctica hemos de fijar unos criterios que guíen la remodelación-renovación pastoral de la Diócesis y la constitución de comunidades cristianas significativas.

García Llata recalcó la complejidad de este proceso que iniciamos dada la disparidad de nuestra Diócesis. «Asumimos –puntualizó el vicario general– que la remodelación y revitalización de nuestras comunidades no será una tarea uniforme, por lo que, en cada lugar, se requerirá un riguroso discernimiento que facilite la misión que se nos ha encomendado».

Para el diálogo,  ¿qué ecos provocan estos criterios orientativos de la remodelación-renovación pastoral de la Diócesis propuesta por el III PDE? Resumimos aquí algunos de los ejes estructurales que durante este curso irán concretándose con las aportaciones de todos y de todas.

– Partimos de que la Iglesia Diocesana es la primera comunidad, la “comunidad madre”, la comunidad de referencia, es decir, el primer sujeto eclesial. Las parroquias y/o las comunidades locales no puede ser comprendidas más que a partir de su referencia a la Iglesia particular.

– No hay parroquia ni comunidad cristiana sin Eucaristía.

– La constitución de comunidades cristianas en nuestra Diócesis nos exige poner como centro a las personas creyentes. Una comunidad realmente significativa sólo es posible si cuenta con un número consistente de personas. Para lograr esto será necesario realizar un análisis riguroso de los actuales “espacios” que conforman hoy la organización de la Diócesis con el fin de constituir otros nuevos que respondan más adecuadamente al ser y a la misión de la comunidad. Este análisis requiere un modo sinodal de actuar: consultar a todo el Pueblo de Dios, localidad por localidad, promover la colaboración de todas las personas implicadas, de equipos y consejos pastorales… Se propone que este análisis se realice coordinadamente por arciprestazgos.

– El proceso que se inicia de remodelación-renovación pastoral de la Diócesis afecta a todas las parroquias (tanto del ámbito rural, como urbano), con el fin de que en todas ellas se constituyan “espacios” en los que se asienten comunidades realmente significativas.

– Muchos de nuestros pueblos cuentan con pocos fieles que participen regularmente de la eucaristía. Los nuevos espacios requerirán la agrupación de los  creyentes de diversas localidades con el fin de constituir una comunidad significativa. Al menos en momentos señalados, la nueva comunidad se reunirá alrededor de la mesa eucarística, en el lugar que se fije, para vivir y celebrar su fe, para alimentarla, para visibilizar su compromiso misionero y evangelizador, para hacer efectivo su compromiso a favor de los pobres.

– La apuesta por comunidades cristianas significativas no conlleva el relegamiento de los grupos de creyentes de las distintas localidades o parroquias…

– El sacerdote recibirá del Obispo la encomienda del cuidado pastoral de una o de varias comunidades, que podrán constituir una unidad pastoral. Contará con la colaboración corresponsable del equipo pastoral. Será responsabilidad del presbítero la formación y el acompañamiento del equipo pastoral, haciendo posible que éste pueda desempeñar la misión recibida.

– El esfuerzo por remodelar y renovar pastoralmente la Diócesis sólo será fecundo si se asume trabajar en red en todas las zonas pastorales. Ningún arciprestazgo o zona pastoral es un ente aislado del resto de la Iglesia diocesana, sino que son realidades esencialmente relativas respecto a ella. Asimismo asumimos que, en el contexto de la renovación-pastoral de la Diócesis, ésta también tiene que realizar un análisis y replanteamiento de sus estructuras.

En resumidas cuentas, este curso se presenta apasionante para la Diócesis y cargado de responsabilidad e ilusión para todos los miembros del Consejo Pastoral Diocesano.

Gran Vigilia de la Inmaculada por las vocaciones

La reunión finalizó con el anuncio por parte de D. Juan Carlos Elizalde de los actos que se están preparando para llevar a cabo el cierre de la Puerta Santa de la Catedral de María Inmaculada, Madre de la Iglesia. “Estoy convencido de que, aunque el final de este Año Jubilar lleva consigo el cierre de la Puerta Santa, es una puerta que no se puede cerrar, sobre todo porque nos ha ayudado a abrir nuestros corazones, a abrirnos a la misericordia de Dios, a abrirnos a las necesidades de nuestros hermanos”, destacó nuestro Obispo.

Quizás, el acto más emotivo será la celebración de una Vigilia de la Inmaculada por las Vocaciones el sábado 7 de diciembre y durante toda la noche. “¿Os imagináis toda la Diócesis representada en la Catedral Nueva suplicando el don de las vocaciones?”, preguntó D. Juan Carlos. “Toda la Diócesis, llegada de todos los rincones, una pura súplica por las vocaciones. Una peregrinación con Santa María y con todos los santos de nuestra tierra arrancando el milagro de una nueva primavera vocacional. Creo que va a ser un momento genial para la Diócesis y para cada una de sus comunidades. Mariaren antzera Jaunaren lekuko izan gaiztezen. Kristau testigutza pozgarria bizi dezagun!”

Acabada la reunión de trabajo, el Consejo concluyó su jornada con una alubiada de hermandad en este querido municipio del Valle de Ayala.


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