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Evangelio del día Dios mandó su Hijo al mundo, para que el mundo se salve por él Jn3,16-18

Evangelio comentado 1 abril

Evangelio comentado 1 abril

Lee la Palabra de Dios y tómate un tiempo para meditarla. ¡Feliz lectura!

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 8, 31-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos que habían creído en él:
«Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».
Le replicaron:
«Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: “Seréis libres”?».
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque mi palabra no cala en vosotros. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre».
Ellos replicaron:
«Nuestro padre es Abrahán».
Jesús les dijo:
«Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mí, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios; y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre».
Le replicaron:
«Nosotros no somos hijos de prostitución; tenemos un solo padre: Dios».
Jesús les contestó:
«Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y he venido. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió».

Comentario por José Miguel Lucas

Vemos que Jesús habla o mejor recrimina a unos judíos que habían creído en Él. Les propone dar un paso adelante y alinearse totalmente con su persona, con su mensaje.  Jesús les invita a confiar en Él. «Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» .

Aunque han creído en Jesús, aquellos no entienden la libertad a la que les esta llamando. 

Una libertad que no esta ligada a nada sino a Dios.  Aquellos judíos, nuevos creyentes,  ponían su judaísmo por delante de Jesús. Estaban atados por sus tradiciones, a la torá a su historia y tradiciones.  

Me recuerda a muchos que creen en Jesús, pero ponen delante de Él todo lo que les tiene atados, su carácter, su ideología, su tierra, su misma persona… y después como un complemento más, incluso muy importante, se cree en Jesús.

Y es aquí cuando nos dice a todos “Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos”  les  pide, nos pide,  un voto de total confianza en Él.

Aquellos le dijeron a Jesús, nuestro padre es Abrahán  y Jesús les recuerda, que aun así “Abrahán no hizo lo que vosotros hacéis”.

Les dice que Abrahán es parte de vuestra historia, padre de la fe. Arameo errante, obedeció a Dios, formó a pueblo, salió de su tierra, es una parte de la historia de Israel, para enorgullecerse. Pero vosotros no vais por ahí…

Nos dice también a nosotros: sois hijos de vuestro mundo y este mundo tiene mucho de positivo; pero no siempre sois consecuentes y vivís de otra manera, hay mucho engaño, no se piensa en muchas ocasiones en los demás, se quiere vivir tranquilo, sin preocuparse por los demás, en crecer a consta de los demás, en pasar por alto de los valores de solidaridad, de justicia.

En este tiempo de pandemia, empezamos a mirar para atrás, todo lo que teníamos, y no nos dábamos cuenta, en la libertad de salir, de la salud, de no tener miedo, de tener tantos bienes… pero para salir bien de este virus, tiene que llegar el tiempo en que digamos: nos faltaba algo;  nos faltaba un poco mas de humanidad, de solidaridad con los que sufrían,  de cuidar la ecología global, nos faltaba una confianza mas activa en Dios.

Cuando hoy nos dice  «Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres», Jesús una vez mas insiste en que permanezcamos en Él de verdad, no como un segundo plato, no de apariencias; será la forma en que de verdad construiremos su Reino.

El después del coronavirus debe ser no un volver a lo de antes sino mejorar con los valores que la sociedad entera esta descubriendo en este confinamiento general, la entrega, la solidaridad, el dolor por los mas débiles, la compasión, la creatividad, la ecología.

En el «después» tendremos que esforzarnos en permanecer en Jesús y su palabra. Es quien recoge todos esos anteriores valores y nos hace libres. La sociedad tiene necesidad de Él. Hoy, una vez más, nos pide un voto de total confianza en Él.

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