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Evangelio del día El candil se pone en el candelero para que haya luz Lc8,16-18

Agradecimiento a D. Jesús Marauri por sus 16 años de servicio en los Hospitales

Agradecimiento a D. Jesús Marauri por sus 16 años de servicio en los Hospitales

Tras 16 años de servicio a enfermos y familiares en los dos hospitales de Vitoria –Txagorritxu y Santiago Apóstol–, D. Jesús Marauri llega a la edad de jubilación. Son muchísimas las personas a las que ha atendido y cuyo acompañamiento y administración de los sacramentos ha hecho más llevadera la enfermedad y la estancia. Ataviado con su bata blanca y la cruz de Cristo en la solapa, los pasillos de estos dos centros hospitalarios echarán de menos los paseos y los saludos al personal sanitario y los consuelos a familiares y a enfermos.

Marauri nació en Moreda en 1946. Tras completar los estudios sacerdotales en el Seminario de Vitoria y licenciarse en Ciencias Eclesiásticas en la Facultad de Teología, fue ordenado sacerdote el 1 de agosto de 1970 en la Catedral nueva por el Nuncio de Su Santidad en España, Monseñor Dadaglio, invitado para la ocasión por el Obispo de Vitoria, Monseñor Francisco Peralta. Celebró su primera misa, hito importante en todo seminarista recién ordenado, el Día de la Virgen, 15 de agosto, en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Moreda. Su primer destino fue el Valle de Kuartango, donde permaneció como párroco hasta 1975 cubriendo los 20 pequeños pueblos que lo componen. De allí se trasladó en enero de ese año a Portugal, prestado por la Diócesis de Vitoria al Patriarcado de Lisboa, donde ejerció su ministerio hasta 1979, siendo testigo directo de los primeros meses tras la ‘Revolución de los Claveles’. A su vuelta, se hizo cargo de las parroquias de Nuestra Señora de las Nieves y la de San Joaquín en los barrios de Aranbizkarra y Aranzabela hasta 1986, obteniendo la Diplomatura en Trabajo Social en 1982. Desde 1986 ocupó una nueva responsabilidad al asumir la capellanía del Centro Penitenciario de Nanclares compaginando esta dedicación con nuevos estudios universitarios, obteniendo así la Diplomatura en Criminología en 1989 por la Universidad del País Vasco. Es en 2005 cuando el entonces Obispo de Vitoria, D. Miguel Asurmendi, le encarga ser el capellán de los dos hospitales de Vitoria, para lo que se traslada a Madrid con la intención de estudiar disciplinas relacionadas con la Bioética en la Universidad de Comillas.

Su última etapa ha sido especialmente delicada debido a la pandemia que ha afectado –y lo sigue haciendo– a todo el planeta. Su servicio pastoral en estos meses se ha visto afectado por las restricciones en cuanto a la cercanía física pero su disponibilidad se ha incrementado para atender a todas las personas enfermas y a sus familiares en estos duros momentos, consolando y alentando, con más esfuerzo aún, por las muertes en estas circunstancias. Pese a su jubilación, este sacerdote alavés ha manifestado su deseo de seguir atendiendo a personas necesitadas por lo que desde el próximo curso se dedicará a acompañar, ya como voluntario, a personas con frágil autonomía personal , poniéndose a disposición del Obispo de Vitoria en lo que le demande para con la Iglesia alavesa y sus necesidades.

Que estas líneas sirvan de agradecimiento a este sacerdote de la Iglesia por su servicio tan importante en la vida de toda persona, especialmente en estos últimos meses. ¡Gracias por llevar la Buena Nueva de Jesucristo a todos las personas hospitalizadas y sus familiares y por consolar ante la partida a la Casa del Padre!