Arranca el primer Círculo de Silencio del curso

Todos los primeros jueves de mes la Plaza del General Loma acoge una concentración pública para sensibilizar y denunciar una gran variedad de aspectos que vulneran la dignidad de las personas, vecinas y vecinos de la ciudad. Se trata de los Círculos de Silencio, una iniciativa que se instauró en el año 2012 en Vitoria y que, de manera ininterrumpida –salvo por las restricciones provocadas por la pandemia–, ha convocado a cientos de ciudadanos cada mes en este céntrico lugar de la ciudad.

Esta plataforma es un movimiento cívico de raíces cristianas que se preocupa de detectar situaciones precarias, denunciarlas públicamente, apelar al silencio para reflexionar sobre sus consecuencias y llevarlas a las instituciones competentes para darles solución.

Círculo de Silencio nació en Francia en 2007 por iniciativa de los monjes franciscanos de Toulouse y actualmente está presente en más de 500 ciudades europeas –más de 20 en España– donde se pretende dar voz a los que no la tienen por su condición de excluido, vulnerable o empobrecido.

‘Gaza no puede esperar’

Así, tras más de 13 años denuncia social, esta primera concentración del curso será este jueves, día 4 de septiembre. Dada la alarmante situación internacional, en esta ocasión los que se reúnan formando un círculo de personas en torno a la escultura 'La Mirada' de Agustín Ibarrola será para denunciar la situación que están sufriendo ciudadanos gazatíes en Oriente Medio con hambruna, bombardeos y una larga vulneración de los Derechos Humanos.

Bajo el lema ‘Gaza no puede esperar’ los asistentes se unirán a este grito desesperado lanzado también desde muchos rincones del mundo para denunciar la situación de Gaza y de todos los pueblos que están sufriendo la barbarie de las guerras, la violencia y la persecución.

Además de este gesto de solidaridad con las víctimas, la concentración de este jueves será también especial porque se recordará a uno de los impulsores de esta cita mensual y que falleció el pasado viernes. Se trata de José Antonio Sáenz de Cámara Barrón, un hombre bueno, con una enorme sensibilidad social y siempre dispuesto a la ayuda al necesitado.

José Antonio también colaboraba en Berakah en algunos de sus servicios más demandados siempre en beneficio de familias sin recursos. Comprometido con la dignidad de todas las personas, siempre denunció las injusticias que lastraban la dignidad del ser humano, especialmente la de los vecinos de Vitoria.

Por ello, este jueves, de 20:00 a 20:30h, la concentración estará marcada de manera doble, por un lado la situación en la Franja de Gaza, y por otro, un emotivo recuerdo y homenaje a un buen hombre, fiel a estas citas mensuales del Círculo de Silencio, y que tanto aportó a cientos de vitorianos, nacidos y llegados de otros países, siempre con su sonrisa y amabilidad como carta de presentación.

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