Así fue la semana de evangelización 'Arde Vitoria'

Compartimos aquí este artículo publicado en ReligiónEnLibertad y escrito por Belén Sotos, una de las participantes en la Semana de Evangelización 'Arde Vitoria' que tuvo lugar la semana del 5 al 12 de julio de 2026 y donde resume de manera concisa estas intensas y fecundas jornadas de primer anuncio. ¡Provechosa lectura!

Los días del 5 al 12 de julio se ha desarrollado en Vitoria y Bilbao una experiencia de evangelización, impulsada por la diócesis de Alcalá de Henares, que lleva como lema: Arde Vitoria. Un grupo de evangelizadores provenientes de varias diócesis de España nos hemos unido a este encuentro, el que hemos querido llevar el amor de Dios, y el anuncio del kerigma cristiano a tantos hombres, mujeres, adolescentes, jóvenes y niños que nos hemos encontrado por la calles de Vitoria y Bilbao.

Estos días, hemos tenido momentos de adoración y formación que nos han ayudado a preparar el corazón para lanzarnos a la misión. Hemos estado acompañados por el obispo de Vitoria, D. Juan Carlos Elizalde, que nos lo brindado estos días. También,  esta formación era llevada a cabo por hermanos laicos y sacerdotes, que de modo online o presencial, nos daban su testimonio. El Padre Stefano, nos impartió unas bonitas enseñanzas entorno al misterio mariano, y otros ponentes nos ofrecían sus propias experiencias de evangelización. D. Juan Carlos nos desarrolló un buen programa para enfocar la misión desde sus homilías como en sus enseñanzas.

El momento central del día era la Eucaristía, que nos alimentaba para salir en misión. Las Eucaristías han sido presididas la mayoría de los días por el obispo de Vitoria, y en alguna ocasión por el Padre Fernando, sacerdote de la diócesis de Alcalá, que nos ha acompañado en la misión. Las evangelizaciones tenían dos momentos: un rosario mariano, acompañados por una imagen de la Virgen, en el que anunciábamos como el amor de Dios, se hace palpable en una madre. El rosario acompañados por la Virgen peregrina de Estíbaliz, fue un momento importante, ya que María salía por las calles de Vitoria, moviendo el corazón a los que se encontraban con ella ; y la evangelización entorno a la adoración, en el que hemos invitado, al encuentro personal con Jesús, para que con quienes nos encontrábamos, pudieran entrar en un Templo, en una Iglesia, o en la Catedral, de Vitoria, desde el anuncio del kerigma, que se hace visible, en el cuerpo de Cristo, ante el que nos rendimos, y al cual, alabamos y damos gloria. Solo desde el amor de Dios, el hombre y la mujer de hoy puede sentirse pleno. Solo la presencia ante el Señor, cambiaba la vida de tantos, que se emocionaban, se confesaban, y querían comenzar de nuevo su vida de sacramentos en la Iglesia.

La evangelización en Bilbao la realizamos en las calles, y entorno a la adoración. En ambos momentos, compartíamos el amor de Dios: el único que puede transformar la existencia del hombre y hacerle feliz.

Las Iglesias y los Templos donde hacíamos la evangelización, se han llenado de hermanos nuestros que habían abandonado la fe, no eran creyentes, e incluso eran de otras religiones. La alabanza, la música, las velas que encendían los que entraban en ellos, y las peticiones ante el Señor, han sido protagonistas en la misión. Pero, también hemos compartido el amor de Dios, con muchos, que sin querer o no poder entrar en el Templo, han oído el mensaje de un Dios que quiere hacerse presente en sus vidas. Muchos han rechazado el anuncio, pero siempre han recibido una bendición por parte de los evangelizadores.

Pero, para nosotros, los que hemos tenido esta experiencia, ¿qué ha supuesto el anuncio? Dios nos ha llamado a salir de nosotros mismos, para anunciar el amor de Dios, que ha cambiado nuestras vidas para que en estos momentos, en los que en la calle, en una evangelización de primer anuncio,  hemos llevado el kerigma a todos los que nos hemos encontrado, Dios se hiciera presente. Por eso, hemos recibido más de lo que hemos dado. Así, el testimonio de los misioneros, les cambia primero a ellos, porque sella en su corazón, aquello que les ha transformado. El anuncio gratuito del mensaje de Cristo que está vivo, ha muerto y ha resucitado por cada persona, arde en nuestro corazón, para compartirlo con todos. Solo el Señor, puede sostener y dar vida verdadera a todo hombre y toda mujer. Salimos a evangelizar desde la llamada que Dios nos ha hecho un día. El amor de Dios nos hace ponernos en movimiento, porque Jesús así, nos lo reclama. Solo en el amor de Dios podemos dar testimonio, y lanzarnos a amar al hermano, que está triste y desorientado. Cristo, puede llegar a todo hombre, por medio de unos evangelizadores, que usa como instrumentos para llevar el mensaje de salvación, a todos. Cada uno tiene su estilo, pero cada uno, anuncia aquello, que resuena en su corazón.

Pero la evangelización es una llamada que se da en toda la existencia. En todo momento, en nuestras vidas, llevamos el amor de Dios, a un mundo que está sediento de Él. Así, pudimos compartir este amor de Dios, y hablarles de Dios, a los policías, que a algunas evangelizadoras, nos ayudaron a llegar a Madrid, cuando el coche se nos paró, en medio de la carretera. Fue un bonito encuentro, en el que la policía acudía en nuestra ayuda.

Pero, esta evangelización de primer anuncio, no termina y acaba en estos días. Ya estamos preparados para la próxima, que será los días 24, 25 y 26 de julio, en Horche, un pueblo de Guadalajara, que nos espera, para recibir este anuncio. Si Dios te llama, no te lo puedes perder.

El amor de Dios, nos lanza a la misión. Por ello, allí donde te encuentres y vivas, no dejes de anunciarlo. Y todo tu vida se volverá evangelizadora, porque toda tu existencia, con palabras y obras llevará el amor de Dios, para todos.

Belén Sotos Rodríguez

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