Cáritas atendió a miles familias y lo seguirá haciendo en el próximo curso

Cáritas Diocesana de Vitoria ha ofrecido una rueda de prensa para dar a conocer su labor en los últimos meses así como compartir una fotografía actual sobre la pobreza y exclusión en nuestro territorio además de mirar al futuro con estos datos y análisis sobre la mesa.

Así, Cáritas atendió a un total de 4.525 familias en el pasado año en el territorio de la Diócesis de Vitoria. Aplicando los cálculos de estimación de la Fundación FOESSA, el apoyo de Cáritas alcanzó a alrededor de 12.680 personas. En los despachos de Cáritas se mantuvieron 27.696 entrevistas, a partir de las cuales se ofrecieron 21.998 respuestas.

La pobreza detectada por Cáritas sigue afectando mayoritariamente a mujeres (65,3%), mientras que las personas desempleadas (37%) han descendido lo que indica que quienes se acercan a Caritas, en muchas ocasiones, cuentan con empleo. En cuanto a procedencia el 23,6% son familias españolas.

En los despachos de acogida se ofrecieron 577 apoyos económicos para lo que Caritas ha puesto la cantidad de 123.000,20 €  a fondo perdido.

Por otra parte, Cáritas Diocesana de Vitoria continúa intensificando sus esfuerzos en la formación y el empleo dirigidos a la promoción personal y social, y al acceso a oportunidades de futuro. Así, han sido 224 las personas que han acudido a los cursos de alfabetización, 16 a los ofrecidos para obtener la nacionalidad, en diversos cursos introductorios a la formación para el empleo han acudido 220 personas a las que hay que añadir otras 72 que han adquirido competencias básicas y certificados de profesionalidad. Además 439 personas han acudido al servicio de orientación y diseño de currículo y 50 se encuentran en el programa Hazia 23 de inclusión para el empleo.

Económicamente todo este empeño ha supuesto gasto un total de 295.453,65 € para becas formativas.

En los diversos talleres del programa de empleo son 218 las personas que han realizado un proceso tanto ocupacional como prelaboral, a las que hay que añadir las 702 personas (62,8% mujeres) que han acudido como demandantes de empleo a la agencia de colocación Lanbila que ha gestionado 294 ofertas de empleo de las que se han cubierto 173 de las que 15 han conseguido el tan ansiado arraigo. Respecto a las empresas de inserción vinculadas a Caritas decir que en Berjantzi, en el sector del textil se han realizado 13 contratos de ellos 8 de inserción; en Lanagro ha realizado 13 contratos en Rioja Alavesa, de los que 9 son de inserción. En la Fundación Giltza tenemos una plantilla de 39 personas en inserción laboral, 30 mujeres y 9 hombres, de los que 19 ha sido derivados desde el programa de empleo de Caritas.

El dinero invertido en el programa de empleo en 2024 ha sido de 986.399,85 euros en los que están incluidas las becas formativas.

Respecto a otros programas hay que decir que en el de Conversación y tertulia, quedará incorporado al de formación han participado 279 personas; en el de Mujer en las diversas escuelas 338; en Infancia y apoyo al estudio 232 niños y niñas; y en el de mayores, 290 personas han participado en los programas y otras 700 han sido atendidas, sobre todo en el territorio rural. Finalmente, 10 familias formadas por 28 personas se encuentran a cogidas en las 7 viviendas que Caritas dispone en su programa de acompañamiento habitacional.

Durante 2024, el gasto de Cáritas Diocesana de Vitoria ascendió a 3.239.306,41 €. La cantidad dedicada a intervención fue de 664.955€; en inclusión por el empleo se invirtieron 986.399,85€ y en el programa de comunidades acogedoras y el apoyo a los voluntarios 166.576,19€.

Los ingresos ascendieron a 3.417.170,90€. Las cuotas de socios y socias supusieron 397.629,13€; las colectas, 378.979,86€; los donativos, 526.383,34€ a los que hay que añadir los 433.419,97 recibidos para emergencias destacando los 54.400,31€ para Tierra Santa y los 351.690,67 € de la DANA del otoño pasado. Respecto a las subvenciones recibidas de las instituciones públicas y privadas, han ascendido a 513.693,17€.

Todo este trabajo sólo es posible por el apoyo continuo de los 1.260 socios y socias, de los 665 voluntarios y voluntarias que realizan labores de acompañamiento, sensibilización y animación comunitaria en el marco de los programas y servicios que Caritas ofrece en todo el territorio Alavés gracias a su red, formada por 40 Cáritas de Parroquiales y zonales.

A lo largo del próximo curso, Cáritas Diocesana dará continuidad a la actividad de sus programas y actuaciones en todo el territorio diocesano con el fin de seguir acogiendo y acompañando a las personas más vulnerables.

Pondremos especial atención a los retos que nos plantean las nuevas situaciones de pobreza: cubrir desde los despachos de intervención las demandas en necesidades básicas como alimentación, ropa y vivienda; acompañamiento específico al perfil mayoritario de mujer; apoyo al perfil emergente de los jóvenes; sin olvidar la actividad de los programas de Infancia y mayores;  y reforzando los programas de Formación y Empleo.

Cáritas Vitoria impulsará el Modelo de Acción Social que la Asamblea ha ido aprobando en los últimos años y cuya idea central se resumen en tratar de HACER BIEN EL BIEN.  Para lo cual, impulsaremos procesos formativos dirigidos al voluntariado y al personal técnico, cuyo contenido abordará  tanto en temas de mejora de la actividad como referentes a la identidad (Visión, Misión, Valores).

Estaremos atentos a las novedades que aporte el IX Informe FOESSA, de cuya presentación nos haremos eco en el próximo otoño.

Este curso también supone un reto para la organización que arrancará con un nuevo secretario general, Jesús Gutiérrez, que el 1 de septiembre relevará en el cargo a Ramón Ibeas que se despide tras 20 años de ejercicio.

 

CAMPAÑA DE CORPUS 2025

Mientras haya personas, hay esperanza

La mirada de Cáritas se centra en las personas y familias que, además de ayudas y apoyo para vivir, necesitan una adecuada dosis de esperanza; de sentir de que, a pesar de todo, es posible luchar y seguir adelante con sereno realismo y contenida ilusión, en especial si perciben que, a pesar de las dificultades, alguien se interesa por su situación, les escucha y les presta acogida y apoyo.

Así queremos actuar en Cáritas, y este es el significado de la campaña del Corpus 2025. A pesar de todo, seguimos estando a su disposición porque merece la pena apostar por las personas, en especial, por quienes peor lo pasan, o peor futuro les espera si no se interviene con decisión.

Cáritas es testigo y acumula experiencia: ahí están las generosas respuestas que tanta gente ha dado a los desastres de la DANA, de terremotos, de conflictos bélicos, de crisis de todo tipo… A pesar de nuestras dificultades, a pesar de tantos problemas, a pesar de todo…, la esperanza nos estimula a responder, en caridad y fraternidad, porque podemos ayudar y ayudamos.

Sabemos que allí donde hay personas con generosidad y valentía, se promueve esperanza compartida de presente y de futuro. Es la esperanza que moviliza hacia gestos de solidaridad, hacia acciones de caridad para llenar de oportunidades esos espacios donde la desgracia, los desastres, las amenazas y las violencias… generan precariedad, ahogo y desesperación.

Es también obligado ahora, agradecer a la comunidad diocesana y a tanta gente que colabora, de muchas maneras, con Cáritas Diocesana de Vitoria, porque nos dotan de recursos para mantener nuestras atenciones y programas socio-caritativos.

Al mismo tiempo, la fiesta cristiana del Corpus nos recuerda que el “partir y compartir” de Jesús en la Eucaristía es la actitud y la forma adecuada de entender nuestra relación con los demás. Ese “partir y compartir” es la acción que alivia situaciones de penuria, pobreza, exclusión, persecución…, y al estilo de Jesús proporciona a las personas, dignidad, autoestima y esperanza.

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