Evangelio del día: «Donde está tu tesoro, allí está tu corazón». Mt6,19-23

Carta Pastoral del Obispo de Vitoria por el Corpus Christi

Carta Pastoral del Obispo de Vitoria, Mons. Juan Carlos Elizalde, con motivo del Corpus Christi 2023.

‘DONDE NO HAY AMOR, PON AMOR Y SACARÁS AMOR’
(Cántico Espiritual 9,7)
‘AL ATARDECER DE LA VIDA TE EXAMINARÁN DEL AMOR’
('Dichos de Luz y Amor' 59, San Juan de la Cruz)

Mis queridos diocesanos:

La Eucaristía es Jesús que se entrega en cuerpo y alma a toda la Humanidad. Por tanto, pocas fechas mejores para celebrar el Día de Cáritas, la caridad cristiana, que el Día del Corpus. Y pocos signos que lo expresen tan bien como la Procesión del Corpus, escuela visible de comunión y solidaridad.

Me gustaría conjugar esta trilogía: Eucaristía, Cáritas y Procesión del Corpus. Culmina el curso pastoral. Con esperanza estamos viviendo en la Diócesis este proceso sinodal, que está suponiendo una renovación eclesial en toda regla, con la participación de muchos carismas, acentos, vocaciones y sensibilidades. Un solo cuerpo con muchos miembros, un solo bautismo con variados frutos, conlleva también tensión, dolor, diferencias y reconciliación. Así es el seguimiento del Señor y el crecimiento de la Iglesia para la vida del mundo. Pido al Señor en este Año Jubilar, a través de la Virgen de Estíbaliz, que se cumplan en nuestra Diócesis las palabras de San Juan de la Cruz: “Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor. Al atardecer de la vida te examinarán del amor”.

Karitate edo Corpus Christi egunean doan ematen den bizitza ospatzen dugu: Jesusek bere mahaia partekatzeko eta Jaiokoarenganako maitasunean murgiltzeko gonbidapena egiten digu eta Caritasek gonbidapen horri erantzutera animatu nahi gaitu, persona pobre eta babesgabeenengana errukiz eta gozotasunez gerturatuz, beren errealitatea ondo ezagutzeko. Jainkoak deia egin digu, guere izenez deitu gaitu. Anaia-arrebez osatutako komunitate gisa hartu gaitu, bere lagun eta dizipulu izan gaitezen, bere bidea eta egitekoa partekatzeko. 

Eucaristía

Las palabras de Jesús recogen el sentido de su vida: "Esto es mi Cuerpo que se entrega, Ésta es mi Sangre que se derrama: tomad, comed; tomad bebed". Seguir a Jesús es entregarse. Comulgar es decir también: "Éste es mi Cuerpo que se entrega, Ésta es mi Sangre que se derrama". Lo que decimos en la celebración de la Eucaristía al comulgar, lo hacemos en la jornada cuando nos entregamos, acompañamos, ayudamos, confortamos, servimos y trabajamos. Nuestras Eucaristías están vacías si no terminan en el prójimo. Y nuestra caridad es pequeñaja y limitada si en lugar de alimentarse de la Eucaristía, parte sólo de nuestras fuerzas.

"Sangre derramada por el perdón de los pecados". La Eucaristía es la fuente de reconciliación puesto que es la expresión del amor extremo de Dios, sin condiciones, apasionado y hasta el fin, hasta dar la vida. Desde los comienzos de la vida cristiana ha sido un escándalo la comunidad que surge de la Eucaristía: esclavos y libres, pobres y ricos, nobles y plebeyos, nacionales y extranjeros, hombres y mujeres; un solo cuerpo y un solo Espíritu. Afortunadamente ese escándalo persiste en la Iglesia de hoy: la misma dignidad y los mismos derechos para todos los bautizados, imagen de la radical e igual dignidad del género humano.

Vivir el proceso sinodal en nuestra Diócesis está suponiendo la aceptación de una pluriforme comunidad de discípulos. Todos necesitamos un corazón nuevo que haya experimentado la misericordia de Dios manifestada en Cristo Jesús, que da la vida por una Humanidad nueva. Aquí está la fuente de la reconciliación personal y social a la que aspiramos. Esta realidad constituye una fuerza social capaz de generar una esperanza tal que logra auténticos milagros en la historia.

Traigo las palabras del Papa Francisco, a quien encomendamos por su salud: “Cuando recibimos la Eucaristía, Jesús hace lo mismo con nosotros: nos conoce, sabe que somos pecadores y que cometemos muchos errores, pero no renuncia a unir su vida a la nuestra. Él sabe que lo necesitamos, porque la Eucaristía no es el premio de los santos, sino el Pan de los pecadores”.

«Uno come su carne y bebe su sangre de un modo espiritual si está unido a él [Cristo] por la fe y el amor, de modo que uno se transforma en él y se convierte en su miembro: pues este alimento no se transforma en el que lo come, sino que convierte en sí mismo al que lo toma, como vemos en Agustín, cuando dice: "Yo soy el alimento de los robustos. Crece y me comerás. Pero no me convertirás en ti, sino que serás transformado en mí”. Se trata, pues, de un alimento capaz de divinizar al hombre y embriagarlo de divinidad. Lo mismo sucede en referencia al cuerpo místico de Cristo, que sólo se significa (y no se contiene), si se participa de la unidad de la Iglesia. Por tanto, el que come de esta manera tiene la vida eterna, la unidad de la Iglesia es realizada por el Espíritu Santo: “Un cuerpo, un Espíritu”» Efesios 4:4. (Tomás de Aquino, Comentario al Evangelio de Juan, trad. James Weisheipl y Fabian A. Larcher, Magi Press, 1980, cap. 6, párrafo 972).

La humilde Eucaristía de cada día, la indispensable Eucaristía dominical, va transformando nuestra vida. Jesús en la Eucaristía, es más fuerte que nosotros y nos va contagiando su manera de ser, de priorizar, de vivir y de desvivirse. No nos van a faltar tensiones y disgustos entre tantas sensibilidades eclesiales, pero al final lo único que importa es lo que dice San Juan de la Cruz: “Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor. Al atardecer de la vida te examinarán del amor.”

Cáritas

Siempre celebramos el Día de la Caridad en la Solemnidad del Corpus Christi. Este año el lema de la campaña de Cáritas es Tú tienes mucho que ver. Somos oportunidad. Somos esperanza. Celebrar el Día de Caridad es participar en el banquete del Reino, comulgar con los valores de Jesús y su estilo de vida, hacernos pan y vino con Él para dar vida en abundancia, entregarla por amor y hacernos prójimos, hermanos y hermanas cercanas, especialmente, de los que más sufren.

Son muchas las personas y familias que se van quedando sin sueños y sin expectativas. Transitan de forma tan anónima como lo son los números que los contabilizan, pero cada una de ellas tiene nombre y tiene historia, tiene alma y anhelos y, al igual que tú o que yo, son personas que buscan, luchan y desean una vida mejor. En Álava, Cáritas atendió el pasado 2022 a 5.153 familias, 644 más que el año anterior.

La pedagogía que propone Cáritas en esta campaña es progresiva: Abre los ojos –Déjate mirar–, Que la mirada de Jesús te mueva y Enfoca la mirada. “En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado" (Jn 6,26).

El 15 abril de 2018 el Papa Francisco comunicó un particular pensamiento a todos los niños, a todas las mujeres y a todos los ancianos maltratados en el cuerpo: «En la carne de estas personas encontramos el cuerpo de Cristo; Cristo herido, burlado, calumniado, humillado, azotado y crucificado». En la Solemnidad del Corpus Christi cobra especial relevancia la realidad del cuerpo. «El cuerpo es un regalo maravilloso de Dios, destinado, en unión con el alma, a expresar plenamente la imagen y semejanza de Él. Estamos llamados a tener un gran respeto y cuidado de nuestro cuerpo y del de los demás ya que toda ofensa, herida o violencia al cuerpo de nuestro prójimo es un ultraje para Dios». «¿Quién piensa que un sin techo sea una persona de la que aprender? ¿Quién piensa que pueda ser un santo? Ellos no son un peso para nosotros, sino la riqueza sin la cual nuestros intentos de descubrir el rostro del Señor son vanos. ¡Cuánto quisiera que se tocara la carne de Cristo presente en los necesitados de esta ciudad!», dijo en la misma fecha.

Cáritas es un pequeño milagro entre nosotros: fuente de cohesión social, factor de reconciliación entre irritantes desigualdades sociales, causa de promoción de los más débiles y serena lucha por la justicia, origen de la paz. La sociedad alavesa es solidaria y lo vemos siempre que hay una causa justa por la que dar lo mejor de nosotros. No podemos mirar a otro lado mientras haya descartados y excluidos. Las colectas en todas las parroquias este domingo irán destinadas a Cáritas con el objetivo de potenciar sus proyectos sociocaritativos. Como algo esencial dentro del Jubileo de Estíbaliz, la Diócesis anima apoyar el ‘Proyecto Lanagro’, en Rioja Alavesa, con el objetivo de dotar de trabajo estable y digno a los que hasta ahora han sido temporeros con trabajo precario e inestable.

Por ello, hago una llamada a la Diócesis y a toda la sociedad en general, a vivir la caridad y la solidaridad hoy y siempre. No se trata simplemente de dar limosna, que es necesaria, sino de trabajar para eliminar las causas de la pobreza y la exclusión social. Debemos trabajar juntos para crear una sociedad en la que todos sean valorados y donde la dignidad de cada persona sea respetada y protegida. Encomendamos a toda la familia de Cáritas: voluntarios, profesionales, directivos y usuarios.

Ez hartu parte boterea eta dirua pertsonen gainetik jartzen dituen gizarte eredu batean: Ez erosi behar duzuna baino gehiago; parteka ezazu, ez sobera duzulako, baizik eta bidezkoa delako denok bizitzeko behar duguna edukitzea; partekatu zure ondasunak, zure dirua, zure denbora eta zure jakintza. Zure aberastasunak beste batzuen bizitza hobetu dezake. 

De nuevo topamos con nuestros límites egoístas. Es la caridad incondicional del Señor hacia cada uno la que se convierte en nosotros en fuente de caridad. “Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor. Al atardecer de la vida te examinarán del amor”.

Procesión del Corpus

La Procesión del Corpus es una visibilización del pueblo que genera la Eucaristía. Manifestarse en la calle con respeto, sin prepotencia, sin molestar a nadie, con alegría y alabando al Señor, es un acontecimiento que contribuye a la reconciliación social que tanto necesitamos hoy en nuestra tierra. Cuando está el Señor en el centro, hay esperanza, espacio y tiempo para perdonar, para cambiar y para reconstruir; hay futuro.

La Procesión del Corpus rompe barreras, sale del templo a la calle, une a Dios y a los hombres, la religión y la vida, el cielo y la tierra, la adoración y la ayuda al hermano. Expresa bien el corazón de este misterio: la entrega. En familia puede ser una manera maravillosa y educativa de participar.

Por ello quiero insistir especialmente en la participación de los niños que acaban de hacer la Primera Comunión en la Procesión del Corpus. ¡Ojalá la Procesión del Corpus Christi fuera una iniciativa creciente en todos nuestros pueblos! En Vitoria-Gasteiz, a las 11:45h, en lugar reservado, los niños y niñas que acaban de hacer la Primera Comunión se podrán reunir en la Catedral Nueva para participar en la Eucaristía que comenzará a las 12:00h y, después, en la Procesión del Corpus. Es una manera de que asimilen gráficamente, ellos y sus familias, su acción en favor de los pobres. Es una forma de reconocer en la Eucaristía la presencia real de Jesús, el Pobre.

Adorar la Eucaristía es acercarnos a la cena de Jesús con sus discípulos. Los niños que este año están haciendo la Primera Comunión, participando en la Procesión del Corpus delante del Santísimo, son un signo elocuente para la ciudad. Es un gesto pedagógico y educativo, puesto que la Procesión del Corpus acentúa la consciencia de la presencia real del Señor en la Eucaristía. Este misterio que nos desborda, exige que eduquemos a nuestros niños en una receptividad consciente y amorosa al comulgar el Cuerpo del Señor. Que caigan en la cuenta de que acompañan al Señor por nuestras calles puede abrirles un mundo de comunicación que debería educarse en la acción de gracias de cada Eucaristía y en la oración habitual junto al sagrario. Los que descubrimos a esa edad temprana ese tesoro, nunca nos cansaremos de agradecerlo.

La Procesión del Corpus es una ocasión privilegiada para transmitirles que no hay vida cristiana plena sin la participación en la Eucaristía dominical con la comunidad. Somos el pueblo del domingo. La Eucaristía, centro y culmen de la vida cristiana según el Concilio Vaticano II, garantiza que nuestras comunidades son cristianas y que el origen de su caridad es la caridad de Cristo. Si no, como repite machaconamente el Papa Francisco, la Iglesia queda reducida a una ONG. La procesión del Corpus es un estallido de alegría por la presencia del Señor en nuestras calles. Se transforma en fiesta, esto es música, alabanza, encuentros, felicitaciones y alegría compartida. Es un adelanto del cielo porque eso es la Eucaristía.

Agradezco especialmente y de todo corazón, desde esta Carta, el trabajo y la dedicación de las personas que hacen posible la Procesión del Corpus de Vitoria-Gasteiz. Son las que llevan tanto peso en la Diócesis en todo y siempre. Les encomendamos especialmente y pedimos para ellas el deseo de San Juan de la Cruz: “Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor. Al atardecer de la vida te examinarán del amor”. Que así sea.

Ez erosi behar duzuna baino gehiago; parteka ezazu, ez sobera duzulako, baizik eta bidezkoa delako denok bizitzeko behar duguna edukitzea; partekatu zure ondasunak, zure dirua, zure denbora eta zure jakintza. Zure aberastasunak beste batzuen bizitza hobetu dezake. Salatu gizakien eskubideak urratzen ditusten egoerak: Eskubideek gure duintasuna babesten dute eta denok gara horren arduradun. Informatu zaitez eta eman denbora gure inguruan gertatzen denaren inguruko irizpide bat izateko eta parte hartu beste batzuekin batera gizarte arduratsuago bat lortzeko elkarte, plataforma eta ekintzetan. 

Con todo mi afecto, mi bendición en este día grande.

Mi abrazo y bendición,

+ Juan Carlos Elizalde
Obispo de Vitoria

En Vitoria-Gasteiz, a 8 de junio de 2023.

 

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