La Diócesis de Vitoria festeja el final del curso en Valdegovía
El precioso enclave natural del Valle de Valdegovía ha sido un trasiego de personas en la jornada del sábado, 13 de junio, festividad de San Antonio.
Y es que en torno a 300 personas han querido sumarse a lo organizado por la Diócesis de Vitoria para finalizar un curso intenso, quedándose sin plazas para más personas. Con la aún reciente e histórica visita del Papa León XIV a España y todos los mensajes –necesarios y profundos– que nos ha dejado, tres autobuses, furgonetas y coches particulares han llevado a los participantes hasta Salinas de Añana, el pequeño pero precioso pueblo de Tuesta, la Torre de los Varona en Villanañe, el Santuario de Nuestra Señora de Angosto y Villanueva de Valdegovía.
Por grupos, todos han podido conocer de cerca este rincón de Álava y compartir una jornada fraternal. La mayoría eran laicos, aunque también han participado sacerdotes, seminaristas y religiosos. A través de guías –en Salinas de Añana y en la Torre de los Varona– y de la mano también de pasionistas –en la iglesia de Tuesta y en el Santuario de Angosto– los asistentes han aprendido nuevas cosas del arte, la cultura, las tradiciones y la historia de esta zona de la Diócesis que linda con Burgos, cuna del origen de la lengua castellana escrita.
Sobre las 13:00h comenzaba la misa en en Santuario de Nuestra Señora de Angosto presidida por el Obispo de Vitoria, Mons. Juan Carlos Elizalde, y concelebrada por el Vicario General, Carlos García Llata, la comunidad pasionista y sacerdotes llegados de Vitoria-Gasteiz. En esta celebración de acción de gracias por el curso, el prelado ha recogido en su homilía algunos de los mensajes que León XIV ha dejado en su reciente Viaje Apostólico a Madrid, Barcelona, Montserrat, Gran Canaria y Tenerife.
Y de la misa, a la mesa. Tras la Eucaristía, los cerca de 300 participantes han compartido una comida fraternal en el polideportivo de Villanueva de Valdegovía, animada con un photocall inicial y con música tras los postres y el café.
Sin duda, una jornada alegre, festiva y cultural para despedir un curso que comenzaba preparando la peregrinación diocesana a Roma con motivo del Jubileo de la Esperanza 2025 y que finaliza tras el éxito de participación en la peregrinación diocesana a Madrid para celebrar nuestra fe junto a León XIV en su primer Viaje Apostólico a España del 6 al 12 de junio de 2026.





