Mensaje de la Comisión de Ecología ante la COP30

Esta semana del 10 de noviembre arranca en Brasil una nueva cita internacional sobre el cambio climático y la crisis medioambiental a nivel planetario.

En este marco, y como es habitual en los grandes encuentros sobre la salud del planeta, la Comisión de Ecología Integral de la Diócesis de Vitoria ha elaborado y quiere compartir este Comunicado ante la COP30.

En la carta se hace referencia al mensaje conjunto de las Iglesias de África, América Latina y el Caribe, y Asia, que puedes leer aquí.

LA MIRADA OBLIGADA AL SUR
Reflexión en torno a la COP30

"Parece que aún no se tiene conciencia de que destruir la naturaleza no perjudica a todos del mismo modo: pisotear la justicia y la paz significa afectar sobre todo a los más pobres, a los marginados, a los excluidos. En este contexto, es emblemático el sufrimiento de las comunidades indígenas".
Papa León XIV, Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, sept. 2025

En fechas recientes celebrábamos en nuestra Diócesis el Tiempo de la Creación. Ahora estamos en las vísperas de la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, más conocida como COP30, en Belem (Brasil), entre los días 10 y 21 de noviembre. Ambos acontecimientos son una llamada a la búsqueda de la Justicia Climática y el cuidado de la Casa Común.

Si en el Tiempo de la Creación se nos hablo, desde la Amazonía, de la importancia de mirar y colaborar con los habitantes primigenios de aquellas tierras, la Iglesia, por medio de la Conferencia y Consejos Episcopales Católicos de África, América Latina y Caribe, y Asia nos invitan a que nuestras miradas se dirijan a los países, pueblos, culturas y personas que viven en el sur planetario.

Debemos, como comunidad humana, educarnos en la conciencia ecológica promoviendo estilos de vida, como nos dice el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica Laudato si', que reduzcan el consumo excesivo y nuestro consumo respetando la Creación. Debemos fortalece las redes de solidaridad y acción climática ente comunidades y organizaciones sociales para que no se cumpla aquella idea tantas veces cierta: "quienes menos contaminan, más pagan las consecuencias del Cambio Climático".

Nuestros oídos deben estar abiertos al conocimiento científico y también a la sabiduría ancestral de los pueblos originarios de los territorios del Sur. Oídos abiertos a las llamadas de los Papas y de la Iglesia para que nuestra conversión ecológica produzca un doble beneficio: cuidar la Casa Común y educar a las nuevas generaciones para que comprendan que la crisis climática es un desafío ético y moral, es trabajar por la transformación de un mundo más justo y sostenible. Apostemos para que la COP30 no sea un mero evento simbólico.

Apostemos por:

1.- Garantizar la participación efectiva de los pueblos amazónicos, reconociéndolos como actores políticos clave en la lucha climática.

2.- Romper con el modelo extractivista de los recursos naturales, promoviendo alternativas económicas sostenibles que respeten los derechos de las comunidades locales.

3.- Abordar la crisis ecológica como una crisis ética y civilizatoria, entendiendo que la degradación ambiental no puede separarse de la exclusión y la desigualdad.

Solidaricémonos también con nuestras acciones cotidianas. Nuestro consumo puede ser responsable y sostenible, con criterios de apoyo a las económicas justas, circulares y no contaminantes. En este contexto, podemos entender la advertencia del Papa Francisco al decirnos que la protección de la Naturaleza (bioma) no puede separarse de la defensa de pueblos y culturas: «No nos sirve un conservacionismo 'verde' que se preocupa del bioma, pero ignora a los pueblos amazónicos» (Querida Amazonia, n. 8).

Comisión de Ecología Integral, Diócesis de Vitoria
Vitoria-Gasteiz, 5 noviembre 2025

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