Evangelio del día: «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del Hombre va a ser entregado». Mc10,32-45

Comunicado oficial de Berakah

Compartimos este comunicado oficial del Programa Berakah, obra social de las parroquias del Casco Histórico de Vitoria-Gasteiz, sobre la actual situación generada por una familia acogida por esta entidad en uno de sus recursos habitacionales.

COMUNICADO DE BERAKAH ANTE LA SITUACIÓN GENERADA POR UNA FAMILIA ACOGIDA EN EL HOGAR BELÉN

Berakah, obra social de las parroquias del Casco Histórico de la ciudad de Vitoria-Gasteiz, trabaja desde 2006 con las personas más pobres, excluidas y marginadas de nuestra sociedad. Más de 250 voluntarios nutren día a día los más de 35 servicios distintos que están diseñados para asistir y apoyar a todas las personas que necesitan recursos para llevar una vida digna y que en su mayor parte permanecen fuera del sistema institucional de asistencia. Todo ello gracias a donaciones y tiempo dedicado por personas voluntarias.

A lo largo de todos estos años hemos atendido a miles de personas de todo credo y origen con el único objetivo de darles motivos para continuar su camino. Uno de estos recursos diseñados en este sentido son los Hogares Belén y Ain Karen. Casas donde acogemos a familias ‘sin vivienda’ y que se han quedado en una situación ‘de calle’. En estos momentos hay más de 90 personas que residen en estos hogares.

Estos días ha saltado a varios medios de comunicación una noticia de la que queremos dar luz para que la verdad sea la que logre dar a la opinión pública una fotografía real de lo sucedido.

Según denuncian Auzoan Bizi y la ikastola Armentia, Berakah quiere desahuciar a una familia que reside en uno de estos hogares sociales, concretamente del Hogar Belén.

El Hogar Belén consta de 10 viviendas donde en la actualidad viven 12 familias. El tiempo previsto de estancia son 6 meses aunque algunas familias llegan a rondar los 12-14 meses hasta que se logra recursos para ellas. Una vez que tienen ayuda institucional o trabajo, lo habitual es que se busque una vivienda de alquiler y puedan normalizar su vida en ella. En la actualidad –como suele ser frecuente durante todo el año– hay numerosas familias esperando a entrar en estos recursos habitacionales de Berakah, algunos viviendo en lonjas o en situación de calle, por lo que todas estas viviendas son muy necesarias para aumentar el número de familias a las que dar dignidad y futuro.

La familia de la que se está hablando y a la que estas dos organizaciones (Auzoan Bizi y la ikastola Armentia) dan veracidad absoluta a su relato, lleva más de 4 años en el Hogar Belén. Además, cuenta con otros recursos externos, como es la RGI (Renta de Garantía de Ingresos del Gobierno vasco), para poder salir de esta vivienda de acogida y dejar esta plaza a personas realmente sin ayuda alguna. Entraron antes de la llegada de la pandemia y aún teniendo recursos suficientes, se niegan a abandonar el Hogar Belén.

Los hogares son servicios temporales y de urgencia, como decíamos antes, y no para 4 años. Aún así, desde Berakah se les ha seguido ayudando. Se les ofreció ayuda para buscar un piso fuera de estos recursos, incluso se les ofreció un piso de alquiler y no aceptaron.

Una vez que recibieron ayudas institucionales, como se hace con todas las familias que acompañamos, dejaron de recibir el servicio del Banco de Alimentos, ropero y otros dado que tenían recursos propios para ello.

Durante su estancia en esta vivienda hemos sido testigos de cómo han incumplido reiteradamente las normas de convivencia. Constatamos que el piso no ha sido bien cuidado y eso ha redundado en su deterioro.

Berakah asume que estas situaciones son parte del riesgo que tiene acoger a personas llegadas de otras partes del mundo y en situación de vulnerabilidad. Es la parte menos agradable del trabajo que realizamos, pero somos conscientes de que hay situaciones complejas de acompañar por su dificultad para adaptarse a las normas y la convivencia con familias de otras culturas.

Estas, afortunadamente, son situaciones muy aisladas. Un dato que resaltamos es que solo en los últimos dos años han sido más de 50 familias acogidas y que han completado su proceso de integración sin problemas.

Como en todas las organizaciones sociales y de acogida, públicas o privadas, hay normas que cumplir y si no se cumplen se tiene que actuar por el bien de las demás personas a las que esta situación afecta de manera directa e indirecta.

En muchas ocasiones hemos propuesto reunirnos con Auzoan Bizi para poder explicar el caso y buscar una solución pero en ningún momento hemos tenido respuesta.

Ante esta realidad nos hemos visto obligados –por la necesidad de que las viviendas estén ocupadas por familias sin recursos y en situación ‘de calle’– a solicitar la ayuda de la Justicia y de las Instituciones Públicas.

Por todo ello, Berakah quiere con este comunicado dar a conocer la verdad de la situación y hacer entender que detrás de todo esto hay una cuestión de justicia social para con todas esas personas que están esperando un recurso habitacional para dignificar sus vidas.

En Berakah no estamos de brazos cruzados esperando el desahucio. Estamos en contacto con las instituciones buscando la mejor salida para la familia.

A pesar de todos estos problemas que surgen en nuestro camino, la obra social Berakah sigue apostando por acoger a las personas más empobrecidas de la ciudad. Para nosotros es un autentico regalo poder acompañar familias de diferentes culturas, religiones y razas. Un regalo que nos hace renovar cada día nuestra opción de servicio.

Firmado,

Obra Social de Berakah

En Vitoria-Gasteiz, a 20 de octubre de 2023

Descárgalo aquí en PDF.

© 2024 Diócesis de Vitoria / Gasteizko Elizbarrutia