Constituido el nuevo Consejo Presbiteral de la Diócesis
En la mañana del 16 de marzo de 2026 se reunía en el Seminario por primera vez el nuevo Consejo Presbiteral de la Diócesis de Vitoria tras las elecciones celebradas por sufragio directo y secreto donde estaban convocados los 223 actuales sacerdotes presentes en la capital alavesa y en la zona rural.
Con ello, la Diócesis renueva para el periodo 2026-2030 uno de sus órganos más importantes para el gobierno de la Iglesia diocesana, tal y como marca el derecho canónico y con el firme propósito de implementar de manera efectiva el Sínodo.
Así, una vez contados los votos en comisión electoral, estos son los 14 miembros elegidos por convocatoria electoral directa: Alfredo Arnaiz, Enrique Borda, Juan José Castro, Pablo Gonzalo, Javier La Rosa, Pedro María Lahora, Rubén Martínez, Txetxu Medina, Félix Pedruzo, Emilio Pérez, José Ángel Riofrancos, Manuel Rubio, Alfonso Urbiola y el padre Juan Francisco. A esto se les suma los miembros natos que, según el derecho canónico, son el Vicario General, los Vicarios Episcopales Territoriales, los Rectores de los Seminarios y el Presidente del Cabildo Catedralicio, en total, 6 sacerdotes más.
El Obispo también tiene la potestad de elegir libremente a otros miembros, pero la suma de los natos más los elegidos por el prelado nunca podrá superar la mitad total de los miembros del Consejo. Así, son 8 los nombrados por Mons. Elizalde siendo estos Vicente Cañas, José Luis Rodriguez, Miguel Angel Sáenz de Villaverde, Cristian Baya, Cyprien Melibi, Pepe Aduna, Anosh Abraham y Joserra Altuna.
En total, 28 sacerdotes llegados de distintas parroquias de la ciudad y de pueblos de Álava que, en representación del conjunto de ellos, se dedicará a colaborar con el Obispo de Vitoria en tareas de gobierno y a enriquecer con sus propuestas el proyecto evangelizador de la Diócesis de Vitoria. De esta manera, se logra impulsar de manera efectiva la corresponsabilidad de esta entidad que da voz al conjunto de sacerdotes en la vida pastoral de la Iglesia alavesa.
El Consejo de Presbiterio se reúne de manera ordinaria 4 veces al año para tratar temas de importancia para la Diócesis y aquellos a propuesta del propio Consejo, donde las deliberaciones que de aquí emanan deben ser escuchadas siempre por el Obispo. Además, puede reunirse de manera extraordinaria a petición del Obispo, de al menos la mitad del Consejo o siempre que lo solicite una cuarta parte de los sacerdotes diocesanos. En este Consejo están representados todos los sacerdotes de la ciudad y de la zona rural, de todos los Arciprestazgos, sean párrocos o no, los jubilados también y los presbíteros miembros de Institutos de Vida Consagrada o de Sociedades de Vida Apostólica.
Los 28 elegidos tienen el derecho y el deber de asistir a todas las reuniones y a participar activamente con voz y voto en los trabajos del Consejo. Todos los temas que trata este órgano serán votados teniendo cada uno de los consejeros un solo voto y teniendo cada voto el mismo valor. En esta primera sesión, los miembros han elegido un Secretariado que será quien modere y dirija las reuniones, prepare el orden del día y dinamice la participación interna entre otras tareas. Así, este secretariado estará formado por Manuel Gómez-Tavira, Miguel Ángel Sáez de Villaverde, Unai Ibáñez y Javier La Rosa.
Además, este órgano diocesano ha aprobado en este, su primer día de trabajo, un comunicado oficial que puedes leer aquí.
Además de este Consejo Presbiteral, la Diócesis de Vitoria cuenta con otras entidades de corresponsabilidad pastoral en el que participan tanto sacerdotes como laicos y los cuales también se reúnen de manera asidua durante el curso. Estos son el Consejo Pastoral Diocesano, el Consejo de Asuntos Económicos, el Consejo Episcopal y el Consejo de Gobierno Diocesano.
El Sínodo convocado por el Papa Francisco en 2021 –y con el propósito de impulsar su implementación en nuestra Diócesis– pone de relieve la necesidad de fortalecer y renovar los instrumentos y órganos que permiten la participación efectiva de sacerdotes, laicos, consagrados y en general de cualquier bautizado en tareas de discernimiento y especialmente en las decisiones de la Iglesia local, como es el caso de este Consejo Presbiteral que en este momento comienza una nueva andadura con claro espíritu sinodal.








Comunicado del Consejo Presbiteral
en su constitución
En el marco de la primera reunión por su constitución, el Consejo Presbiteral de la Diócesis de Vitoria ha querido expresar, ante todo, su gratitud al Señor por el don de la Iglesia diocesana, por la vocación y entrega de tantos sacerdotes, diáconos, consagrados y consagradas y fieles laicos, y por el camino sinodal que seguimos recorriendo juntos al servicio del Evangelio.
Conscientes de los desafíos que plantea nuestro tiempo, en una sociedad marcada por profundos cambios culturales, sociales y religiosos, reafirmamos nuestra convicción de que la misión principal de la Iglesia sigue siendo anunciar a Jesucristo, acompañar a las personas, sostener la vida de nuestras comunidades y servir con especial cercanía a los más pobres, vulnerables y necesitados.
En este sentido, el Consejo Presbiteral agradece a Dios el camino pastoral que nuestra Diócesis viene desarrollando en estos últimos años, con sus planes de evangelización, sus esfuerzos de remodelación y renovación, su empeño en la formación, y su voluntad de mantener viva la presencia de la Iglesia en parroquias, comunidades y diversos ámbitos de la vida civil y diocesana. En este Consejo vemos la necesidad de ser agentes de comunión entre las diferentes sensibilidades presentes en nuestra Diócesis.
Queremos, asimismo, mostrar nuestro apoyo y subrayar nuestra comunión con nuestro Obispo, D. Juan Carlos Elizalde, a quien reconocemos sus esfuerzos como pastor de esta Iglesia particular, revitalizando el Seminario, sin seminaristas a su llegada, estimulando las vocaciones, renovando la Facultad de Teología y fortaleciendo la formación laical, sacerdotal y religiosa.
Reconocemos que las diversas realidades que fomentan la sinodalidad en nuestra Diócesis, con sus luces y sombras, están avanzando principalmente en el adecuado funcionamiento de los órganos diocesanos de consulta y de participación y en sus consejos de gobierno, de vicarios episcopales, de presbiterio, de pastoral, de economía y de organización parroquial y zonal.
El Consejo Presbiteral, cuyos miembros han sido elegidos principalmente por el presbiterio diocesano, desea contribuir positivamente a este momento eclesial promoviendo una cultura de escucha, corresponsabilidad, respeto y discernimiento.
Manifestamos el deseo de contribuir a la comunión y el diálogo en el presbiterio diocesano. Este Consejo reconoce la voluntad de ser signo y servicio de comunión promoviendo la unidad del presbiterio en la diversidad de sensibilidades, de estilos pastorales y de procedencia; de modo, que la fraternidad sacerdotal sea un testimonio para todo el Pueblo de Dios.
Entendemos que la vida diocesana se fortalece cuando se cultiva el diálogo sincero, se acogen con caridad las distintas sensibilidades eclesiales y se orientan todos los esfuerzos hacia lo esencial: hacer presente el Evangelio en medio de nuestro pueblo.
Por ello, en esta nueva etapa, renovamos nuestro compromiso de servir a la comunión diocesana, de apoyar la acción pastoral común, de alentar la vida de nuestras parroquias y comunidades y de colaborar lealmente en cuantos procesos ayuden a una mayor participación, una más profunda conversión pastoral y una renovada fecundidad misionera.
Invitamos, finalmente, a sacerdotes, consagrados y consagradas así como a laicos y laicas a cuidar y favorecer la comunión diocesana y a renovar nuestro compromiso evangelizador. Pedimos al Señor que nos conceda caminar con esperanza, humildad y fidelidad; que sepamos leer los signos de este tiempo con mirada creyente; y que, unidos en torno a nuestro Obispo, a quien felicitamos en su décimo aniversario de ordenación episcopal, sigamos construyendo una Iglesia diocesana viva, cercana, evangelizadora y abierta a la acción del Espíritu.
El Consejo Presbiteral de la Diócesis de Vitoria
En el Seminario Diocesano a 16 de marzo de 2026,
lunes de la IV semana de Cuaresma

