Tiempo de Cuaresma, una nueva oportunidad de volver a empezar, un tiempo para la conversión a Dios y para reflexionar, en esta ocasión, con el objetivo de "desarmar el lenguaje y cultivar la amabilidad". También es un tiempo precioso para escuchar la Palabra de Dios y el clamor de los últimos, y hacerlo juntos, en nuestras comunidades, abiertas a acoger a quienes sufren. En definitiva, un momento para volver al origen de nuestra fe: Jesús de Nazaret.
Por delante cinco semanas para intensificar la oración, la visita al Sagrario, para la lectura tranquila y sosegada de la Palabra y de la Carta del Santo Padre León XIV para la Cuaresma 2026, para prepararnos a contemplar la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, para ver a Cristo en el necesitado y el vulnerable. En suma, para estrechar el vínculo entre Cristo y tú.
Para facilitar esto, como cada año, la Diócesis de Vitoria ofrece retiros, ejercicios y encuentros de Cuaresma donde muchas parroquias, organismos diocesanos y movimientos nos invitan a dedicar un tiempo al Señor camino de su Pasión. Pregunta en tu parroquia por las actividades organizadas y participa en los más populares como son el rezo de los Via Crucis o meditaciones cuaresmales y por supuesto puedes pedir el sacramento de la reconciliación.
El Papa León XIV, en esta su primera Semana Santa como pontífice, invita a pedir “la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Así lo explica el Papa:
"Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor”.
En la web de la Conferencia Episcopal Española han elaborado un Especial Cuaresma para facilitarte entrar en este tiempo.
En estas semanas pide a un sacerdote hablar, él está para ti. En la confesión, como nos recuerda el Papa Francisco, Dios nos coge de la mano y nos levanta para seguir caminando firmes y serenos.
PALABRAS DEL OBISPO DE VITORIA,
MONS. JUAN CARLOS ELIZALDE
CON MOTIVO DEL INICIO DE LA CUARESMA
Queridos diocesanos:
Un año más, llega la Cuaresma y con ella, un año más, una nueva oportunidad de recorrer juntos un camino de conversión y esperanza, en sintonía con el mensaje que nos ha dirigido el Santo Padre, el Papa León XIV.
Tres palabras: escuchar, ayunar y juntos. Así las resume y hago mías: “Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor.”
Éste es también el deseo de ‘Surrexit’ –Ha resucitado– nuestro nuevo Plan Diocesano de Evangelización, que durante estas semanas iremos dando a conocer para su reflexión y puesta en marcha, y que el 9 de mayo presentaremos. Su hilo conductor es el encuentro del Resucitado con los dos de Emaús. Redescubrir este encuentro en Cuaresma es redescubrir el sentido pascual de la misma.
En los primeros siglos de la Iglesia, aquellos hombres y mujeres fascinados por la novedad de vida de los cristianos, pedían el bautismo. Lo recibirían, juntamente con la confirmación y la Eucaristía, en la Vigilia Pascual, después de una Cuaresma intensiva de preparación.
Nuestra Diócesis, con toda la Iglesia, está empeñada en esta renovación atractiva y esperanzada de la vida cristiana redescubierta en Emaús: ojos abiertos, corazones ardientes y pies en camino. Nos necesitamos todos, no sobra nadie, todos, todos, todos. Nuestros hermanos más alejados y nuestros hermanos más vulnerables nos necesitan. Se lo debemos. Ése es nuestro horizonte.
Agur besarkada bat! Mi afecto incondicional y mi bendición
+Juan Carlos Elizalde
Obispo de Vitoria
En Vitoria, a 18 de febrero de 2026, Miércoles de Ceniza
Convocatorias
Retiros y Ejercicios Espirituales
El final del camino es la Resurrección de Cristo. Ha vencido a la muerte, ha superado al pecado y ha abierto las puertas del Reino a todas las generaciones de hombres y mujeres. Tras la Cruz hay vida. El Señor, desde que se hizo uno de los nuestros, comparte nuestra misma suerte y nuestra misma vida. No estamos solos. Él nos acompaña y en Él vivimos. ¡Buena y provechosa Cuaresma!


