Evangelio del día: «Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a vosotros». Lc11,15-26

Evangelio comentado 19 marzo

Lee la Palabra de Dios y tómate un tiempo para meditarla. ¡Feliz lectura!

EVANGELIO

Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 1, 16. 18-21. 24a

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
La generación de Jesucristo fue de esta manera:

María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:

«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».

Cuando José se despertó, hizo lo que le habla mandado el ángel del Señor.

Comentario por Óscar Areitio, diácono

Hoy, celebramos la Solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y que junto a Jesús forman esa comunidad tan bella que es la familia de Nazaret. San José propició el nacimiento del nuevo Israel, que es la Iglesia de Jesucristo. Por eso, no es extraño que el Papa Pío IX lo declarase patrono de la Iglesia universal. San José también es patrono de los seminarios.

Con todo, hoy es el día donde ponemos el foco y centramos nuestra atención en la persona de José, pilar fundamental de la Sagrada Familia y que, sin embargo, ha pasado de puntillas por los evangelios. Pero su sencillez y discreción no están reñidas con otras cualidades que somos capaces de intuir en él y que nos sirven de modelo en nuestras vidas.

José, un hombre que ama.

María era la prometida de José. Este compromiso ya significaba un vínculo legal entre ellos, aunque él no la hubiera recibido todavía en su casa. En aquellas circunstancias, el estado de buena esperanza de María no debió ser una situación fácil para la pareja. Suponía que María había roto el compromiso y, según la ley, José debía abandonarla. Sin duda, una situación de desconcierto y de angustia, que José resolvió desde lo más profundo de su corazón.

José, un hombre creyente.

La calificación de José como hombre justo va más allá de aquella decisión tomada con respecto a María. Identifica a quien vive en intenso contacto con la Palabra de Dios. “Es como un árbol que, plantado junto a los cauces de agua da siempre fruto. La imagen de los cauces de agua de la que se nutre ha de entenderse naturalmente como la palabra viva de Dios, en la que el justo hunde las raíces de su existencia. La voluntad de Dios no es para él una ley impuesta desde fuera, sino «gozo». La ley se convierte espontáneamente para él en «evangelio», buena nueva, porque la interpreta con actitud de apertura personal y llena de amor de Dios, y así aprende a comprenderla y a vivirla desde dentro”. (Francisco)

José, un hombre que confía.

De este modo, José estaba preparado interiormente para el mensaje nuevo, inesperado y humanamente increíble que iba a recibir de Dios. Aunque en sueños, José escuchó las explicaciones e indicaciones que Dios le dio. Las meditó y acabó abriéndose y aceptando sus planes. José fue capaz de amar entrañablemente a María incluso en el momento de la gran desilusión. En definitiva, Dios se fio de José, y éste, a pesar de todas las dificultades, confió en Dios y en sus proyectos. Asimismo, José confió en María. La acogió y la amó profundamente. Además, José introdujo legalmente a Jesús en la estirpe de los descendientes de David y le dio el nombre que expresaba su misión: Jesús, Dios salva.

En definitiva, no es fácil entrar en el misterio de Dios y en su modo de actuar en la historia. Por eso, José es un modelo para todos nosotros. Todas las personas nos enfrentamos, alguna vez, en nuestra vida con situaciones difíciles que no entendemos y en las que nos preguntamos: ¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede estar sucediendo esto?

Quizás, Santa Teresa de Jesús a propósito de la fundación del 1er convento en Ávila, el Convento de San José, nos puede dar una pista, cuando dice:

«No me acuerdo hasta ahora de haberle suplicado cosa a San José que haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este Bienaventurado Santo.

No he conocido persona que de veras le sea devoto que no la vea más aprovechada en virtud, porque aprovecha en gran manera a las almas que a él se encomiendan.

Sólo pido por amor de Dios que lo pruebe quien no lo creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción».

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Fin del Año Jubilar del Culto perpetuo a san José.

Hoy acaba el Año Jubilar de la Cofradía del Culto Perpetuo a san José, que tiene una larga tradición entre los Clérigos de san Viator y la Comunidad viatoriana. A lo largo de este año se ha celebrado el centenario de la fundación de la Cofradía del Culto Perpetuo a San José, en Canadá; y las bodas de platino, 75 años, de su andadura en España. Debido a la actual situación de estado de alarma, los actos previstos se han suspendido «sine die». Cuando se fije, se informará adecuadamente.

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