Vitoria ha celebrado los 130 años de la llegada del icono del Perpetuo Socorro

La parroquia de Nuestra Señora Madre de los Desamparados de la capital alavesa ha sido el escenario de la fiesta principal con motivo del día de la Virgen del Perpetuo Socorro. Esta comunidad parroquial, en colaboración con la Archicofradia titular de esta advocación, ha organizado una agenda abierta a toda la ciudad que comenzó con la novena y que ha tenido su punto álgido y clausura en la tarde del sábado 27 de junio de 2026.

Esta edición además ha sido especial pues se conmemoran los 130 años de la llegada de esta imagen a la ciudad de Vitoria-Gasteiz y los 60 a su actual sede. Esta querida imagen, que está ubicada en la capilla lateral de los Desamparados, es una copia exacta de la original, numerada y autentificada con sello vaticano que primeramente fue llevada a la iglesia de San Pedro y venerada allí hasta 1966, año en el que se mudó a donde hoy recibe decenas de visitas cada día.

Por ello, y como todos los 27 de junio, los actos comenzaron a las 19:30h con una breve introducción a esta devoción mariana y con la exposición del Santísimo para, a las 20:00h, celebrar la misa solemne, que este año ha sido presidida por el Vicario General, Carlos García Llata, ya que el Obispo de Vitoria no podía celebrarla por motivos de agenda. Han concelebrado los párrocos, José Ángel Riofrancos y José Ignacio López de Maturana, En su homilía, el Vicario General se ha centrado en recordar el papel de María "que siempre nos muestra y nos habla de Jesús" teniendo además palabras de cercanía con el pueblo venezolano ante la terrible tragedia vivida esta pasada semana.

Tras la Eucaristía, pasadas las 21:00h, tenía lugar la procesión en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro por las calles Canciller Ayala, Pío XII, Jesús Guridi y regreso a la Plaza de los Desamparados para, al rezo de una Salve, clausurar este año especial por los 130 años de la llegada de esta devocional imagen a Vitoria-Gasteiz.

Esta imagen de Santa María del Perpetuo Socorro –que fue vista por primera vez en la capital alavesa en el año 1896– es conocida en todo el mundo. El icono original es bizantino, se encuentra en la iglesia de San Alfonso de Roma y representa la redención de la Pasión de Cristo. La imagen mide 53 centímetros de alto por 41 de ancho. En ella se ve a Santa María con el Niño en brazos y a ambos lados aparecen las figuras de dos arcángeles portando los instrumentos futuros de la Pasión –la cruz y la lanza–. Al contemplar esta dramática visión, el Niño se asusta y se estremece y en un brusco movimiento busca socorro en los brazos de su Madre, a cuya mano se aferra con fuerza. El susto y movimiento brusco del Niño están expresados por la contorsión de piernas, el repliegue del manto y la sandalia desprendida. La Virgen, con rostro sereno, le protege y le sostiene, como auxilio a todos los cristianos.

El icono que puede venerarse en este céntrico templo es copia exacta del original, pintado a mano y recibido directamente de Roma con un número de edición que la Santa Sede hizo. Fue el Papa Pío IX quien encargó la misión de propagar la devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro por todo el mundo. Vitoria fue una de las Diócesis donde se solicitó para este fin y cuya obra fue recibida hace 130 años.

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