La alavesa Charo Martínez de Sabarte, premio nacional de voluntariado 2025

Hoy, 5 de diciembre, celebramos el Día Internacional del Voluntariado y la Iglesia es referente en cuanto a personas, de toda edad y condición, que deciden donar parte de su tiempo a servir y acompañar a otras personas necesitadas en diferentes ámbitos.

Y para celebrarlo, la localidad guipuzcoana de Hondarribia acogió ayer una gala de entrega de premios a nivel nacional para reconocer diferentes tipos de voluntariado en España. Organizada por el Grupo Social Lares, entidad que cuenta con presencia en todas las Comunidades Autónomas a través de 750 centros, 35.000 profesionales y más de 10.000 voluntarios, en esta cita se premió a una alavesa.

Charo Martínez de Sabarte recibió este reconocimiento gracias a su proyecto ‘Entre algodones’, una iniciativa que ella impulsa junto con otras voluntarias y dirigida a mejorar la calidad de vida de las personas que viven con demencia muy avanzada en el entorno residencial. Esta iniciativa proporciona atención centrada en la persona y las relaciones, ofreciendo apoyo social y emocional a través de actividades significativas de estimulación sensorial.

Las sesiones del proyecto ‘Entre algodones’ se desarrollan en un marco grupal y en ellas se realiza una aproximación multisensorial individualizada de acuerdo a su biografía sensorial, tratando de conectar con la persona residente a través del tacto, el sonido, el olfato, la vista, el gusto y el movimiento, con el objetivo de ofrecer un espacio de confort y de interacción social en el que participen personas de su entorno: familia, voluntariado y profesionales.

En 2022, la Diputación Foral de Álava distinguió el proyecto ‘Entre algodones’ con el premio FISA, que reconoce cada año las mejores iniciativas de innovación social del territorio.

Este sencillo y a la vez trabajado proyecto busca complementar la red de apoyo informal para dar respuesta a las necesidades psicosociales de la persona con demencia avanzada, así como ofrecer un espacio regular y estructurado de confort e interacción social significativa que mejore su calidad de vida. En definitiva, trata de promover el sentido de identidad personal, crear una oportunidad para la planificación anticipada de la atención y enriquecer la red social en torno a los residentes con demencia avanzada.

Esta iniciativa se lleva a cabo en la Residencia Purísima Concepción de Murguía, donde acude a diario como voluntaria Charo Martínez de Sabarte. Este centro residencial para la tercera edad –fundado en 1868 y referencia en Zuia y en todo el territorio–, es una obra de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, cuyas religiosas, además de la titularidad, atienden el centro y a sus más de 60 residentes junto a profesionales y personas voluntarias.

Desde la residencia se está impulsando un servicio de voluntariado para apoyar este y otros muchos proyectos. Si te gustaría ayudar, envía un email a social@residenciapurisima.com.

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