La Delegación de Familias peregrina a Roma por el Jubileo de la Esperanza
Del 30 de mayo al 1 de junio, Roma acogió otro de los jubileos sectoriales que están llenando la agenda de este Año Santo.
Se trata del Jubileo de las Familias, donde Vitoria estuvo presente junto con otras delegaciones diocesanas de España. Óscar Areitio, responsable de la Pastoral con Familias en nuestra Diócesis, participó y nos comparte estas líneas:

Llegó el Jubileo de Familias en Roma y verdaderamente ha merecido mucho la pena. Es una responsabilidad representar a la diócesis de Vitoria en un evento tan especial. Y es que este fin de semana largo, del 30 de mayo al 1 de junio de 2025, la ciudad eterna ha colocado a las familias en el centro de su corazón.
Fani y Fernando, de Encuentro Matrimonial, y un servidor, como delegado de Pastoral Familiar nos sumamos al viaje organizado por la Conferencia Episcopal. Algo más de una veintena de diócesis españolas, con aproximadamente 150 peregrinos, formamos la expedición. A la cabeza, el Obispo de Barbastro-Monzón, Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, quien pertenece a la Subcomisión de Familia y Vida de la propia Conferencia. El colegio pontifico español san José y la casa san Juan de Ávila adyacente, se convirtieron en las residencias de acogida.
En grupos pequeños fuimos recorriendo la ciudad participando en los eventos comunes, muchos de ellos pensados para las familias y los más pequeños de la casa. Poco a poco fuimos entrando en diálogo con la ciudad a través de actividades de carácter cultural, artístico y espiritual. Visitamos el Foro Romano, el Palatino, los Foros Imperiales, el Coliseo, la fuente de Trevi, Plaza España, el Pantheón, la Plaza Navona, el Trastevere, entre otros.
Nuestro grupo atravesó tres puertas santas: las de las Basílicas de san Pablo Extramuros, Santa María la Mayor y, finalmente, San Pedro. Y es que la puerta tiene un extraordinario valor simbólico referido a Cristo, Buen Pastor. Él es quien tiene derecho a entrar en el aprisco del rebaño porque conoce a las ovejas por su nombre. Esto quiere decir que le pertenecen y que su relación es única e inconfundible. Sólo existe un portador de salvación: Jesucristo. Él es el camino que hay que recorrer para llegar al Padre. Y así, se convierte en puerta de acceso a Dios para todo el que está en búsqueda del sentido de la vida.
Otro de los momentos significativos fue la misa para todas las familias peregrinas españolas en la Iglesia de san Joaquín donde nos juntamos más de 500 peregrinos. Se encuentra en el barrio de Prati y fue construida por orden del Papa León XIII para celebrar su jubileo sacerdotal. La iglesia fue dedicada a san Joaquín, padre de la Virgen María, en memoria del nombre bautismal del Papa. Desde la fachada de la iglesia se puede entender la razón que guía su realización: la adoración eucarística de reparación que hace el mundo católico. Esta reparación, muy deseada por el Papa León XIII, encuentra su lugar favorito en Roma, en esta iglesia. De hecho, el ático representa la adoración eucarística ante la cual se arrodillan cinco mujeres que representan los cinco continentes. El mosaico está flanqueado por cuatro estatuas de santos particularmente eucarísticos: san Alfonso María de Ligorio, santa Juliana de Lieja, santo Tomas de Aquino y santa Clara de Asís.
Hubo tiempo para celebrar la fiesta de las familias con juegos y actividades para los más pequeños, conciertos para los jóvenes, y también tiempo para el recogimiento y la oración acudiendo a varias vigilias vespertinas.
Pudimos visitar las reliquias de santa Teresa del Niño Jesús (1873 – 1897), doctora de la Iglesia, en la Iglesia de la Trinidad del Monte, donde también se recordó a sus padres Luis y Celia Martín, quienes también fueron proclamados santos. Los padres de Santa Teresa de Lisieux tienen una bella historia de amor marcada por la confianza en Dios, una intensa vida piadosa y la enfermedad. Ambos fueron canonizados el 18 de octubre de 2015, convirtiéndose en el primer matrimonio declarado santo en la misma fecha. Su fiesta se celebra el 12 de julio, en su aniversario de bodas.
Pero la guinda del pastel lo vivimos con la Santa Misa presidida por el santo Padre León XIV en la plaza de san Pedro, el domingo, 1 de junio, con la presencia de delegaciones de 131 países. Y en recuerdo de esta multitudinaria eucaristía, extraigo alguna de las perlas que nos transmitió el Papa durante su homilía: “La Iglesia nos dice que el mundo de hoy necesita la alianza conyugal para conocer y acoger el amor de Dios y para superar con su fuerza, que une y reconcilia, las fuerzas que destruyen las relaciones y las sociedades. Por esto, con el corazón lleno de gratitud y esperanza, es necesario decirles a ustedes esposos que el matrimonio no es un ideal sino el modelo del verdadero amor entre el hombre y la mujer: amor total, fiel y fecundo. Y mientras los transforma en una sola carne, este mismo amor los hace capaces de dar vida a imagen de Dios”.
Óscar Areitio Badiola
Delegado de Pastoral Familiar
Diócesis de Vitoria
Jubileo de Familias en Roma,
del 30 de mayo al 1 de junio de 2025





