Evangelio del día: «Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero al principio no era así». Mt19,3-12

Domingo XXVI Tiempo Ordinario (A)

Por medio de una simple parábola, Jesús lo cambia todo. Quizás personas que por su forma de ser o de vivir merecen nuestro reproche, porque no pertenecen a nuestro círculo religioso. Pero esas personas, muchas veces, tienen una mirada más atenta para percibir el camino de la justicia, que la de quienes vivimos todo el día en la órbita de la Iglesia. Percibir las cosas de Dios en la vida no es algo automático, no lo garantiza el hecho de formar parte de la comunidad cristiana. ¡Ojo!

Domingo XXVI T.O. (A)

© 2022 Diócesis de Vitoria / Gasteizko Elizbarrutia