Evangelio del día: «Yo soy la puerta de las ovejas». Jn10,1-10

La Iglesia de Vitoria ante el 8M

  • Carta del Obispo por el 8M
  • Homenaje a sor Marisol
  • Iglesia por el Trabajo Decente
  • Revuelta de Mujeres en la Iglesia

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. Un día para celebrar y para promocionar la defensa de los derechos de todas las mujeres, niñas, jóvenes, adultas y ancianas, en todas las dimensiones.

El Obispo de Vitoria, D. Juan Carlos Elizalde, ha escrito una carta pública con motivo de esta jornada y que aquí compartimos:

 


CARTA DEL OBISPO DE VITORIA
MONSEÑOR JUAN CARLOS ELIZALDE
POR EL DÍA DE LA MUJER 2024

Queridos/as diocesanos/as,

¡Feliz Día Internacional de la Mujer! Zorionak emakume guztiei eta zorionak denoi!

El viernes, 8 de marzo, celebramos este día y lo hacemos, como siempre, para destacar el crucial papel que las mujeres desempeñan en todos los ámbitos de la sociedad, incluida la Iglesia. 

Cada 8M es una oportunidad para reconocer y apreciar la contribución única y significativa que las mujeres han hecho y continúan haciendo en la vida de la Iglesia y de nuestra tierra.

El Papa Francisco ha señalado, en repetidas ocasiones, la importancia de la presencia activa de las mujeres en la Iglesia, reconociendo su papel vital en la transmisión de la fe, en el servicio a los demás y en la promoción de la justicia y la paz. Me gustaría compartir estas palabras del Santo Padre que recoge esta visión: “Estoy convencido de la urgencia de ofrecer espacios a la mujer en la vida de la Iglesia (…) y de tener una presencia femenina más capilar e incisiva en la comunidades pues la Iglesia es mujer (…). Esa dimensión femenina de la Iglesia es el seno acogedor que genera y regenera la vida”. 

En nuestra Diócesis, en organismos eclesiales, en consejos de gobierno, en entidades de participación y en parroquias, seguimos dando pasos en este sentido para que la mujer esté más presente y su voz sea más escuchada. Las tres mujeres presentes en el Consejo de Gobierno de la Diócesis han marcado un antes y un después en la toma las decisiones más importantes en estos dos últimos años, también en los nombramientos sacerdotales.

En la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, el Papa Francisco afirma igualmente que “las mujeres tienen una capacidad única para comprender el mundo, para recibir a los demás con ternura y para ofrecer un amor incondicional y misericordioso”. Aprovechemos este potencial. Lo necesitamos especialmente en la Iglesia

El 8 de marzo es un día también importante para recordar a las grandes mujeres, santas y doctoras de la Iglesia, personas cuya santidad, sabiduría y valentía han dejado una huella indeleble en la historia de nuestra fe, como por ejemplo Santa Teresa de Ávila, Santa Catalina de Siena o Santa Teresa de Lisieux. Estas mujeres son faros de luz y guía para millones de fieles a lo largo de los siglos y hoy, también, damos gracias a Dios por tantas grandes mujeres, santas de la puerta de la lado, que son esperanza en estos tiempos convulsos y apasionantes. Junto a ellas y en cabeza, Santa María, modelo, figura y tipo de la Iglesia; Ella, su manera de ser y de actuar, es la clave de la fecundidad de la vida cristiana. 

La Diócesis de Vitoria quiere valorar a las mujeres de la vida consagrada, voluntarias 24 horas, apasionadas del Señor y de los hermanos; a las madres, hermanas, esposas e hijas que desde la familia iluminan el tejido social y el mundo laboral; a las mujeres referentes profesionales por su manera de plasmar el genio femenino en la construcción de la sociedad; a las mujeres de las distintas confesiones religiosas, culturas, tradiciones y sensibilidades presentes en nuestra tierra; Con estas letras quiero invitar a todos los fieles a reconocer y a agradecer el papel esencial de las mujeres en la Iglesia y en la sociedad. 

Hoy, por desgracia, seguimos conociendo a nuestro alrededor casos de violencia contra las mujeres; Hay bebes, niñas y ancianas indefensas, víctimas de violencia o maltrato. Mujeres esclavizadas en la lacra de la trata de personas y que son rostro de la pobreza y la exclusión. Más que nunca, necesitamos ser escudo de todas estas situaciones. La Iglesia quiere ser hospital de campaña para ellas y casa donde puedan desarrollar su vida con dignidad. Las mujeres más vulnerables forman parte del corazón del Evangelio. 

En esta etapa sinodal de diálogo y corresponsabilidad, quiero hacer un llamamiento a todas las mujeres que creen que pueden llevar más responsabilidades en nuestra Diócesis, para que lo expresen explícitamente y para que hagan propuestas concretas de acción. Es una invitación que trata de poner en valor todas las posibilidades de participación de las mujeres en la comunidad cristiana; las posibilidades compatibles con la identidad y misión de la Iglesia universal hoy también en nuestra tierra; las posibilidades reales que implican a futuro formación, coordinación y liberación de otras tareas; y las posibilidades de decisión en temas diocesanos importantes.

Que este Día Internacional de la Mujer sea una ocasión para renovar nuestro compromiso de construir un mundo donde cada mujer sea nuclear en el proyecto humano que Dios sueña.

Mi bendición, Agur besarkada bat! 

+ Juan Carlos Elizalde
Obispo de Vitoria

Puedes leerla aquí en PDF.

Por otra parte, la Diócesis de Vitoria quiere poner en el centro a una mujer en el segundo aniversario de su regreso a la Casa del Padre. Religiosa clarisa, ingeniera de profesión y diseñadora de espacios de oración. Antes de su muerte a este mundo, dejó un valioso legado testimonial que inspira a miles de mujeres en muchas partes del mundo. Puedes leerlo aquí.

Además,ante este Día Internacional de la Mujer, la Iglesia trabaja desde distintos ámbitos para su promoción. Destacamos esta reflexión que nos hacen llegar desde Iglesia por el Trabajo Decente. En su manifiesto, que puedes leer aquí íntegramente, denuncia cómo las mujeres sufren un mayor desempleo, temporalidad y jornada parcial. Las organizaciones eclesiales que la forman llaman a sensibilizar, visibilizar y denunciar una cuestión esencial: el trabajo humano y el trabajo decente «hacia el interior de estas organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad» así como reclamar políticas públicas que fomenten la igualdad.

 

Además, hace 4 años nacía la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, un grupo de mujeres creyentes de colectivos y lugares diversos de España, comprometidas con la causa de Jesús y en búsqueda de que "la Igualdad se haga costumbre en la Iglesia". Este 8 de marzo de 2024 también se movilizarán para visibilizar a la mujer y su trascendental papel en la Iglesia.

Será el día 10, a las 12:00h, en la plaza de la Catedral Nueva donde se leerá un manifiesto común en toda España.

Guión para la oración por el 8 de marzo.

Manifiesto por el 8 de marzo.

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