Día de la Iglesia Diocesana 2018

Descarga la Carta del Obispo de Vitoria para el Día de la Iglesia Diocesana

Queridos hijos, hermanos y amigos: Nire agur beroena denoi!

El 11 de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana. Dando continuidad a las campañas de los dos últimos años, el lema es “Somos una gran familia CONTIGO”. Una gran familia en la que todos debemos colaborar y contribuir para que tu parroquia funcione. Todos somos uno a la hora de construir la gran familia de la Iglesia. Todos somos corresponsables de su labor y de su sostenimiento. Todos somos la gran familia de los hijos de Dios. ¿Cómo podemos colaborar? Cada uno aportando lo que tiene: nuestro tiempo, nuestras cualidades, nuestra aportación económica. Nuestra parroquia necesita nuestra ayuda para seguir ayudando a los demás.

Y en nuestra Diócesis de Vitoria este año la Jornada se enmarca en la línea 4 del III Plan Diocesano de Evangelización que estamos estrenando: «Confesión de fe y compromiso social como Iglesia samaritana». Se inspira esta línea en el número 178 de Evangelii Gaudium:

“Desde el corazón del Evangelio reconocemos la íntima conexión que existe entre evangelización y promoción humana, que necesariamente debe expresarse y desarrollarse en toda acción evangelizadora. La aceptación del primer anuncio, que invita a dejarse amar por Dios y a amarlo con el amor que Él mismo nos comunica, provoca en la vida de la persona y en sus acciones una primera y fundamental reacción: desear, buscar y cuidar el bien de los demás”. La Iglesia Diocesana de Vitoria está trabajando sinodalmente las prioridades 2 y 3 del Plan: «Impulsar personal, comunitariamente y como Iglesia, un estilo de vida más evangélico, incluyendo propuestas alternativas para una economía más ética y centrada en el bienestar de todas las personas, como son: una vida austera, comercio justo, consumo responsable y sostenible, inversión ética, responsabilidad ecológica… Y Promover la acogida a las personas empobrecidas como sello distintivo de la comunidad cristiana, trabajando para que cada creyente, y cada grupo al servicio de la caridad, las valore en su dignidad como personas, y no sólo como sujetos de necesidad».

Ser espléndidos afectiva y económicamente con la Diócesis redunda en favor de las personas más vulnerables y marginadas de nuestra tierra. Es una constante evangélica que quiero subrayar con entusiasmo y esperanza. Izan aste on kristau testigutzarako! Agur bero bat! Un fuerte abrazo a cada persona que formamos la Diócesis con mis mejores deseos, mi cercanía y mi bendición

+ Juan Carlos Elizalde
Obispo de Vitoria

Vitoria-Gasteiz, 31 octubre de 2018