En busca del verdadero rostro del hombre – Cuaresma-Pascua 1987

Jesucristo es para los creyentes el Hombre Nuevo que nos llama a los hombres y mujeres de todos los tiempos a la renovación, la conversión y la esperanza.

Convertirse es siempre abrirnos a Él para ir creciendo en humanidad. Despojarnos del «hombre viejo» y de todo lo que de inhumano hay en nuestras vidas para «revestirnos del Hombre Nuevo, creado a imagen de Dios, con la rectitud y santidad propias de la verdad» (Ef 4,24).

Este tiempo de Cuaresma y de Pascua en el que nos disponemos a celebrar la Muerte y Resurrección del Señor puede ser un tiempo privilegiado para escuchar esa llamada a transformar y humanizar más nuestras vidas y un tiempo propicio para acoger en nosotros la fuerza renovadora del Resucitado.