Eucaristía, Cáritas y Procesión — Carta Pastoral de Corpus Christi – 2019

Descarga la Carta Pastoral

Mis queridos diocesanos: ya llega la fiesta del Corpus Christi y con ella la Campaña de Cáritas, la Eucaristía y la Procesión. Quiero brindaros algunas palabras del Papa Francisco que me han ayudado como pastor en estos últimos años y en estas fechas.

El año pasado decía: «La fiesta del Corpus Domini es un misterio de atracción a Cristo y de transformación en Él”. El 15 de abril de 2015 recordó el trabajo paciente y fiel de los trabajadores de Cáritas e indicó que les siente “como mis manos, las manos del Obispo, en el tocar el cuerpo de Cristo”. La campaña de Cáritas se enmarca este año en el lema: «Pon en marcha tu compromiso para mejorar el mundo«. Cáritas es un pequeño milagro entre nosotros: fuente de cohesión social, factor de reconciliación entre irritantes desigualdades sociales, causa de promoción de los más débiles y serena lucha por la justicia, origen de la paz. Es el día de la Caridad, el día del Corpus.

Karitate edo Corpus Christi egunean doan ematen den bizitza ospatzen dugu: Jesusek bere mahaia partekatzeko eta Jainkoarenganako maitasunean murgiltzeko gonbidapena egiten digu eta Caritasek gonbidapen horri erantzutera animatu nahi gaitu, persona pobre eta babesgabeenengana errukiz eta gozotasunez gerturatuz, beren errealitatea ondo ezagutzeko.

Jainkoak deia egin digu, gu ere izenez deitu gaitu. Anaia-arrebez osatutako komunitate gisa hartu gaitu, bere lagun eta dizipulu izan gaitezen, bere bidea eta egitekoa partekatzeko.

Tres intuiciones en este curso pastoral en el que seguimos trabajando la línea 4 del III Plan Diocesano de Evangelización: compromiso social como Iglesia samaritana:

  1. El Cuerpo de Cristo es el pobre

El 15 abril 2018 el Papa Francisco envió un particular pensamiento a todos los niños, las mujeres y los ancianos maltratados en el cuerpo: “En la carne de estas personas encontramos el cuerpo de Cristo; Cristo herido, burlado, calumniado, humillado, azotado y crucificado”. En la Solemnidad del Corpus Christi cobra especial relevancia la realidad del cuerpo. “El cuerpo es un regalo maravilloso de Dios, destinado, en unión con el alma, a expresar plenamente la imagen y semejanza de Él… Estamos llamados a tener un gran respeto y cuidado de nuestro cuerpo y el de los demás” ya que toda ofensa, herida o violencia al cuerpo de nuestro prójimo «es un ultraje para Dios el creador…” ¿Quién piensa que un sin techo sea una persona de la que aprender? ¿Quién piensa que pueda ser un santo?… Ellos “no son un peso para nosotros”, sino «la riqueza sin la cual nuestros intentos de descubrir el rostro del Señor son vanos… ¡Cuánto quisiera que se tocara la carne de Cristo presente en los necesitados de esta ciudad!”, dijo en la misma fecha.

Ya el 19 de julio de 2013 dice: «Las llagas de Jesús tú las encuentras haciendo obras de misericordia, dando al cuerpo —al cuerpo— y también al alma, pero —subrayo— al cuerpo de tu hermano llagado, porque tiene hambre, porque tiene sed, porque está desnudo, porque es humillado, porque es esclavo, porque está en la cárcel, porque está en el hospital. Estas son las llagas de Jesús hoy. Y Jesús nos pide que hagamos un acto de fe, en Él, pero a través de estas llagas. ‘¡Ah, muy bien! Hagamos una fundación para ayudar a todos aquellos y hagamos tantas cosas buenas para ayudarlos. Eso es importante, pero si nosotros permanecemos en este plano, seremos sólo filántropos. Debemos tocar las llagas de Jesús, debemos acariciar las llagas de Jesús, debemos curar las llagas de Jesús con ternura, debemos besar las llagas de Jesús, y esto literalmente. Pensemos en lo que le sucedió a San Francisco, cuando abrazó al leproso. Lo mismo que a Tomás: ¡su vida cambió!”

El 22 de junio de 2016 al comentar la curación del leproso dice el papa Francisco que: «Jesús siente profunda compasión por este hombre. El Evangelio de Marcos destaca que «compadecido de él, extendió su mano, le tocó y le dijo: “Quiero; queda limpio”» (1, 41). El gesto de Jesús acompaña sus palabras y hace que sea más explícita su enseñanza. Contra las disposiciones de la Ley de Moisés, que prohibía acercarse a un leproso (cf. Lv 13, 45-46), Jesús extiende la mano e incluso lo toca. ¡Cuántas veces nosotros encontramos a un pobre que se nos acerca! Podemos ser incluso generosos, podemos tener compasión, pero normalmente no lo tocamos. Le damos la moneda, la tiramos allí, pero evitamos tocar la mano. Y olvidamos que ese es el cuerpo de Cristo. Jesús nos enseña a no tener miedo de tocar al pobre y al excluido, porque Él está en ellos. Tocar al pobre puede purificarnos de la hipocresía e inquietarnos por su condición. Tocar a los excluidos. Hoy me acompañan aquí estos jóvenes. Muchos piensan que hubiese sido mejor permanecer en su tierra, pero allí sufrían mucho. Son nuestros refugiados, pero muchos los consideran excluidos. Por favor, ¡son nuestros hermanos! El cristiano no excluye a nadie, hace espacio a todos»

  1. Vivir la Eucaristía es partirse

En la fiesta del Corpus de 2016, el Santo Padre decía: «Jesús se ha dejado «partir», se parte por nosotros. Y pide que nos demos, que nos dejemos partir por los demás. Precisamente este «partir el pan» se ha convertido en el icono, en el signo de identidad de Cristo y de los cristianos. Recordemos Emaús: lo reconocieron «al partir el pan» (Lc 24,35). Recordemos la primera comunidad de Jerusalén: «Perseveraban […] en la fracción del pan» (Hch 2,42). Se trata de la Eucaristía, que desde el comienzo ha sido el centro y la forma de la vida de la Iglesia.

Pero recordemos también a todos los santos y santas –famosos o anónimos–, que se han dejado «partir» a sí mismos, sus propias vidas, para «alimentar a los hermanos». Cuántas madres, cuántos papás, junto con el pan de cada día, cortado en la mesa de casa, se parten el pecho para criar a sus hijos, y criarlos bien. Cuántos cristianos, en cuanto ciudadanos responsables, se han desvivido para defender la dignidad de todos, especialmente de los más pobres, marginados y discriminados. ¿Dónde encuentran la fuerza para hacer todo esto? Precisamente en la Eucaristía: en el poder del amor del Señor resucitado, que también hoy parte el pan para nosotros y repite: «Haced esto en memoria mía».»

Nos estamos partiendo y entregando en este proceso de renovación-remodelación de la Diócesis. Las dificultades del presente las estamos viviendo como un reto, desviviéndonos, sin ahorrarnos, poniendo en la comunidad todo lo que somos y tenemos cada cual desde su vocación y circunstancia. Ésta está siendo la dinámica de los equipos pastorales.

«Esta presencia solidaria del Hijo de Dios está presente en todas partes: en la ciudad, en el campo, en el Norte, en el Sur del mundo, en los países de tradición cristiana y en aquellos de primera evangelización… En la Eucaristía, Él se ofrece a sí mismo como fuerza espiritual para ayudarnos a poner en práctica su mandamiento: amarnos como Él nos ha amado. Construiremos así una comunidad acogedora y abierta a las necesidades de todos, especialmente de las personas más frágiles, pobres y necesitadas”, recordaba en el Corpus de 2017.

«Mientras nos nutrimos con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, nos asimilamos a Él, recibimos en nosotros su amor, no para retenerlo celosamente, sino para compartirlo con los demás. Esta es la lógica eucarística… una presencia que como un fuego quema en nosotros las actitudes egoístas, nos purifica de la tendencia a dar sólo cuando hemos recibido, y enciende el deseo de hacernos, también nosotros, en unión con Jesús, pan partido y la sangre derramada por los hermanos”, completaba el año pasado en la misma fiesta.

El signo más expresivo y heroico de este partirse lo constituye el martirio de tantos cristianos en Iglesias perseguidas y el derramamiento de la sangre de tantos misioneros nuestros en esas mismas comunidades.

Bizi konpromisoz: Ezagutu zure auzo eta hiriko errealitatea, injustizia eta sufrimenduaren aurrean, ez geratu geldirik. Egin aurka eta hartu arriskuak zeure gain: Parte hartu eta konpromisoak hartu lanean, zure seme-alaben ikastetxean, jabekideen erkidegoan, parrokian, gizarte proiektuetan, elkarbizitza hobetzeko herri ekimenetan.

  1. La Eucaristía, el voluntariado y la procesión del Corpus

La Eucaristía es Jesús que se entrega en cuerpo y alma a toda la humanidad. Por tanto, es la fuente de nuestra entrega, de nuestro voluntariado y del servicio de caridad de la Iglesia. Vivir la Eucaristía es formar voluntarios 24 horas, porque es el estilo de Jesús.

La Eucaristía «es el único pan que sabe a eternidad… el pan del futuro, que ya nos hace pregustar un futuro infinitamente más grande que cualquier otra expectativa mejor… sacia nuestros deseos más grandes y alimenta nuestros sueños más hermosos… prenda de la vida eterna… anticipo concreto de lo que nos será dado… La Eucaristía es la ‘reserva’ del Paraíso; es Jesús, viático de nuestro camino hacia la vida bienaventurada que no acabará nunca”, subrayó en la última celebración del Corpus.

El 27 de mayo de 2018, en vísperas del Corpus, el papa Francisco decía que la Eucaristía «es escuela de amor concreto, paciente y sacrificado, como Jesús en la cruz… nos enseña a ser más acogedores y disponibles ante quienes están en búsqueda de comprensión, ayuda, aliento y están marginados y solos. La presencia de Jesús vivo en la Eucaristía es como una puerta, una puerta abierta entre el templo y el camino, entre la fe y la historia, entre la ciudad de Dios y la ciudad del hombre… También yo, esta tarde, en Ostia, como lo hizo el Beato Pablo VI hace 50 años, celebraré la Misa, a la que seguirá la procesión con el Santísimo Sacramento. Los invito a participar a todos, también espiritualmente, a través de la radio y la televisión. Que la Virgen nos acompañe en este día”. Era su invitación el último año a la procesión: «Constituye —la procesión— un signo elocuente del hecho de que Jesús, muerto y resucitado, continúa recorriendo los caminos del mundo, se une a nosotros y guía nuestro camino: alimenta la fe, la esperanza y el amor; reconforta en las pruebas, sostiene el compromiso por la justicia y la paz”.

Adorar la Eucaristía es acercarnos a la cena de Jesús con sus discípulos. Los niños que este año están haciendo la Primera Comunión, están invitados como siempre a participar en la Procesión del Corpus delante del Santísimo. Gesto pedagógico y educativo puesto que la procesión del Corpus acentúa la consciencia de la presencia real del Señor en la Eucaristía. Este misterio que nos desborda exige que eduquemos a nuestros niños en una acogida consciente y amorosa al comulgar el Cuerpo del Señor. Que caigan en la cuenta de que acompañan al Señor por nuestras calles puede abrirles un mundo de comunicación que debería educarse en la acción de gracias de cada eucaristía y en la oración habitual junto al sagrario. Los que descubrimos a esa edad temprana ese tesoro nunca nos cansaremos de agradecerlo.

Manifestarse en la calle con respeto, sin prepotencia, sin molestar a nadie, con alegría y alabando al Señor, es un acontecimiento que contribuye a la armonía social. Cuando está el Señor en el centro, hay esperanza, espacio y tiempo para perdonar, para cambiar y para reconstruir, hay futuro.

La procesión del Corpus es un estallido de alegría por la presencia del Señor en nuestras calles. Se transforma en fiesta, esto es música, alabanza, encuentros, felicitaciones y alegría compartida. Es un adelanto del cielo porque eso es la Eucaristía. Ayuda a los adultos la alegría de los niños que han hecho la Primera Comunión y acompañan más de cerca al Señor. Son capaces de percibir la alegría que supone descubrir al Señor presente en la Eucaristía como el Amigo que nunca falla. Madurar en esa amistad es asegurar para siempre esa alegría. Los jóvenes que todos los domingos son fieles a la cita de la Eucaristía saborean esa amistad y sobre ella van fundamentando sus decisiones. Tienen más motivos que nadie para ayudar, servir y echar una mano a los que más lo necesitan porque han descubierto que ellos son precisamente el Cuerpo de Cristo, la transparencia más clara de Jesús. Cáritas brinda un cauce de colaboración para todas las edades y el Corpus es una buena ocasión para decidirse en el servicio e iniciarse en el voluntariado.

A los jóvenes el papa Francisco en la exhortación apostólica «Cristo vive» les termina diciendo: «Queridos jóvenes, seré feliz viéndolos correr más rápido que los lentos y temerosos. Corran atraídos por ese Rostro tan amado, que adoramos en la Eucaristía y reconocemos en la carne del hermano sufriente».

Animo en este domingo 23 de junio a todos a la Eucaristía en las parroquias y a la Procesión del Corpus. ¡Ojalá que se pueda celebrar en muchas localidades de la Diócesis! En Vitoria-Gasteiz la Eucaristía en la Catedral María Inmaculada, Madre de la Iglesia será a las 12:00. Será Eucaristía Jubilar en este Año Mariano. Los niños de Primera Comunión deberán estar a las 11:45. A las 13:00 comenzará la Procesión hacia la Plaza de la Virgen Blanca con adoración y bendición en Plaza de España.

La víspera del Corpus tendrá dos eventos preparatorios en la Diócesis. El primero un Retiro en el Seminario: «El Verbo se hizo carne». En la línea de las «Experiencias vivas» que se han iniciado, con videos, fotos, charlas y los textos bíblicos, se rememorará la estancia de los peregrinos de Vitoria en Nazareth y servirá de preparación para la próxima Peregrinación a Tierra Santa del 16 al 23 de Julio. Tendrá lugar el 22 de junio, de las 10:00 h a las 16:00 h, comida incluida. El segundo evento será la Vigilia del Corpus de la Adoración Nocturna en el Convento de las Madres Dominicas a las 22:00 del mismo sábado 22 de junio.

Ez erosi behar duzuna baino gehiago; parteka ezazu, ez soberan duzulako, baizik eta bidezkoa delako denok bizitzeko behar duguna edukitzea; partekatu zure ondasunak, zure dirua, zure denbora eta zure jakintza. Zure aberastasunak beste batzuen bizitza hobetu dezake. Salatu gizakien eskubideak urratzen dituzten egoerak: Eskubideek gure duintasuna babesten dute eta denok gara horren arduradun. Informa zaitez eta eman denbora gure inguruan gertatzen denaren inguruko irizpide bat izateko eta parte hartu beste batzuekin batera gizarte arduratsuago bat lortzeko elkarte, plataforma eta ekintzetan.

Un abrazo muy fuerte y con todo afecto, mi bendición

+ Juan Carlos Elizalde
Obispo de Vitoria

Vitoria-Gasteiz, 3 de junio de 2019

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies