Los pobres: una interpelación a la Iglesia – Cuaresma-Pascua 1981

La Iglesia es la comunidad de Jesús en la medida en que vive esforzándose por escuchar su mensaje, seguir su ejemplo, y anunciar fielmente su evangelio. Los cristianos no nos podemos sentir con sinceridad seguidores de Jesús, si no es en una actitud de cambio y conversión permanente.

Este tiempo de Cuaresma en el que nos preparamos a celebrar la Muerte y Resurrección de Jesús, puede ser tiempo propicio para escuchar con más sinceridad su llamada a la conversión, y para acoger en nosotros toda la fuerza renovadora que se encierra en el evangelio.

No debemos olvidar que si el evangelio no está cambiando nuestros corazones, y renovando nuestras actitudes, costumbres y estructuras, no podemos decir que vivimos convirtiéndonos a Jesucristo.

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