Salvación y existencia cristiana. Gozo y esperanza – Cuaresma-Pascua 1990

En años anteriores os hemos hablado de lo que supone creer hoy en nuestro mundo. Nos hemos referido con cierta extensión a la concepción cristiana de Dios y del hombre. Hemos procurado hacemos cargo de los problemas y obstáculos que, en nuestra sociedad, dificultan la adhesión creyente. Os hemos invitado a seguir a Cristo en esta Iglesia y os hemos urgido a participar de su misión de anunciar, mediante la vida y la palabra, el mensaje de salvación.

Al comenzar la Cuaresma de este año queremos dibujar ante vuestros ojos algunos rasgos fundamentales de la existencia humana salvada en Cristo. Nos dirigimos a las comunidades creyentes de nuestras diócesis, cuya fe queremos alimentar y sostener. Pero también a todos los hombres que deseen reflexionar sobre el modo cristiano de vivir y las convicciones que lo alimentan. Unos y otros necesitamos saber, como los primeros testigos, que el Señor no se encuentra entre los muertos y que, también hoy, es posible la esperanza.