Señor ¿a quien vamos a acudir? Tu tienes palabras de vida eterna (Jn 6, 68). Inicio de curso 2008 – 2009

El Evangelio de Juan narra esta escena. Después de su discurso en la sinagoga de Cafarnaúm, Jesús ve cómo «muchos de sus discípulos se echaron atrás y no volvieron más con él. Entonces preguntó a los Doce: ¿También vosotros queréis marcharos? Simón Pedro le respondío: Señor ¿a quien vamos a acudir? Tu tienes palabras de vida eterna» (Jn 6, 66-68).

Estas palabras de Pedro expresan sintéticamente nuestro mismo sentimiento en el inicio del curso pastoral. Su respuesta es también nuestra respuesta a acudir y permanecer en Él acogiendo su Palabra de Vida. Con esta actitud iniciamos un nuevo curso en el que seguir expresando, con palabras y obras, nuestra confianza en Él, nuestra dedicación a anunciar su Buena Noticia y nuestro compromiso por el Reino que Él predicó e inició en medio de nosotros. Nos impulsa la común llamada y misión que de Él recibimos y eclesialmente compartimos.

En cursos pasados, el Plan Diocesano de Evangelización ha orientado y estimulado muchos recorridos personales y eclesiales. Ahora estamos perfilando la puesta en marcha de uno nuevo. Al mismo tiempo, la Iglesia vive con expectación e intensidad el recién estrenado Año Jubilar Paulino, y la inminente celebración, en este mes de octubre, del Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios.

Como en otras ocasiones, por medio de esta Carta Pastoral quiero contribuir a la renovación de nuestra respuesta a la llamada del Señor, a seguirle trabajando por la edificación de su Reino en la diócesis.