Ser cristianos en la actual situación de crisis – Cuaresma-Pascua 1982

Nuestra mirada a la sociedad ha estado atraída, en otras ocasiones, por preocupaciones de otra índole, que hemos querido iluminar desde la comprensión cristiana del hombre. La esperanza cristiana, los problemas de la enseñanza, el diálogo con los jóvenes y la interpelación que los pobres hacen a nuestras Iglesias han sido objeto de diversos escritos conjuntos. También la paz y la violencia.

Junto con estos últimos temas que se refieren a la convivencia ciudadana, están también los que más directamente se refieren a las relaciones económicas. No son independientes. Con todo, merecen un tratamiento especial desde la perspectiva cristiana. Más aún, si recordamos que fue precisamente en la Carta Pastoral de la Cuaresma del pasado 1981, donde nos ocupamos de la interpelación que los pobres hacen a nuestras Iglesias. Es evidente que la existencia de estos pobres no es ajena a los mecanismos socio-económicos que originan su existencia.

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