¿No ardía nuestros corazón? (Lc 24, 32). La alegría de caminar con Jesucristo - Obispado de Vitoria — Gasteizko Gotzaindegia
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¿No ardía nuestros corazón? (Lc 24, 32). La alegría de caminar con Jesucristo

CUARESMA-PASCUA 2013

Fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe, Jesús, nos disponemos a recorrer el camino cuaresmal que conduce a la Pascua. Lo hacemos en el Año de la Fe convocado por el Papa Benedicto XVI para conmemorar los 50 años del inicio del Concilio Vaticano II y los 20 años de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica.

Queremos acoger así su invitación a profundizar, testimoniar y proponer la fe, el mensaje del Evangelio, para dar un nuevo impulso a la misión evangelizadora. No podemos menos que empezar agradeciendo el don de la fe viva y probada de tantas personas y comunidades. Hemos de confesar con alegría que el hecho de confiar en Jesús o, mejor dicho, de experimentar su confianza en nosotros y de seguirle es lo mejor que nos podía pasar.

El conocido relato pascual referente a los discípulos que se dirigen a Emaús nos sirve de marco y guía para esta Carta Pastoral. Ahí identificamos los elementos fundantes de la experiencia de la fe y la llamada permanente a caminar acompañados por Jesús. El texto evangélico también parece responder a una demanda de quienes no habían sido contemporáneos de Jesús y vivían en un contexto cultural diferente: “Ahora que Jesús, a pesar de no estar físicamente entre nosotros, vive, ¿dónde podremos encontrarle y reconocerle hoy?” La pregunta goza de actualidad permanente y resulta muy válida y oportuna para nuestro tiempo. La respuesta del pasaje evangélico irá combinando aspectos nucleares para la experiencia creyente: la escucha de la palabra, el acompañamiento a quien sufre, la celebración eucarística, la adhesión a la comunidad.