Evangelio del día Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? Jn20,1.11-18

Catequista que crea continuidad

Sucede que muchos o bastantes padres que apuntan a sus hijos a la catequesis de infancia, no se plantean iniciar un proceso de iniciación cristiana. Normalmente se fijan una única meta: que sus hijos hagan la “primera comunión”, y al franquear la meta terminan como quien ha concluido la carrera. Cruzada la meta de la “primera comunión” parece que ya queda finalizado el camino cristiano.

Tú, ya seas catequista en la parroquia o en el colegio, puedes ser artífice de la continuidad en el proceso de iniciación y maduración de la fe. Tu relación con los niños y niñas de catequesis es fundamental. Esa relación cercana, vital, sencilla y cordial –que acompaña sin atosigar– puede servir de hilo conductor de una propuesta personal o grupal de fe. Tú puedes hacer que esa “continuidad” que se da en los grupos se transforme en “inicio” de un proceso de fe. No es fácil. Tendrás que pedir fuertemente al Señor esa gracia, aunque también deberás poner de tu parte lo que está en tus manos. Todo sin agobios, con esperanza, que es el Señor quien da el crecimiento. Ánimo, pues.

catequesis Continuidad

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