Evangelio del día El candil se pone en el candelero para que haya luz Lc8,16-18

Catequistas: cercanos al Resucitado

“La alegría es la puerta para el anuncio de la Buena Noticia y también la consecuencia de vivir en la fe. Es la expresión que abre el camino para recibir el amor de Dios que es Padre de todos. Así lo notamos en el Anuncio del ángel a la Virgen María que, antes de decirle lo que en ella va a suceder, la invita a llenarse de alegría. Y es también el mensaje de Jesús para invitar a la confianza y al encuentro con Dios Padre: alégrense. Esta alegría cristiana es un don de Dios que surge naturalmente del encuentro personal con Cristo Resucitado y la fe en él” (Orientaciones Episcopado Argentino, 2012-2015).

Por eso me animo a exhortarlos con el Apóstol Pablo: Alégrense, alégrense siempre en el Señor… Que la catequesis a la cual sirven con tanto amor esté signada por esa alegría, fruto de la cercanía del Señor Resucitado (“los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor”, Jn 20,20), que permite también descubrir la bondad de ustedes y la disponibilidad al llamado del Señor.

J. M. Bergoglio. Papa Francisco, Queridos catequistas
Cartas, homilías y discursos, PPC, Madrid 2013, 78.

Pazko zoriontsua! ¡Feliz Pascua!

¡Alegraos!

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