Evangelio del día El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante Jn15,1-8

Familia y Catequesis: encuentros y desencuentros

Aunque cada uno de nosotros tengamos nuestra propia experiencia, podemos constatar que suele haber buen rollete con las familias de la catequesis. Pero también es verdad que se dan algunos desencuentros entre nuestras propuestas y sus demandas.

A veces, el desencuentro proviene de la diferente finalidad que unos y otros atribuimos a la catequesis. Para nosotros, catequistas, la catequesis es una “iniciación cristiana”, un proceso de crecimiento y maduración en la fe que no termina con la primera comunión. Pero no todas las familias lo ven así. Algunas coinciden con nuestros planteamientos y los apoyan. Sin embargo, otras consienten que sus hijos tengan que “padecer” la catequesis tres años para llegar a la meta que se han marcado: la primera comunión.

No lo tenemos fácil, ni tampoco disponemos de recetas para solucionar los posibles desencuentros. Si bien es cierto que lo nuestro, como catequistas, es sembrar, y que ya estamos haciendo una labor con las familias, ¿no habrá llegado el momento de que, como dicen algunos expertos, tengamos que pasar definitivamente a una catequesis misionera cuya opción prioritaria sean los adultos y la familia? ¿Qué tal si lo vamos pensando?

Familias y Catequesis: encuentros y desencuentros

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