Evangelio del día Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? Jn20,1.11-18

La Misericordia, en Juliana de Norwich

Todo lo hace con ternura de PadreDios creó nuestra alma para que sea su propia ciudad y el lugar de su descanso.
Esto es lo que más le place de toda la creación.
Y cuando habíamos caído en el dolor y el sufrimiento, ya no éramos aptos para tan noble oficio.

Pero nuestro buen Padre
no se preparó otro lugar para morar,
sino que, en cambio, se sentó sobre la tierra, esperando a la humanidad,
esa misma sacada del barro, hasta que en el tiempo fijado por la gracia, su amado Hijo devolvió a esta ciudad su noble belleza,
a través de su grandiosa obra.

Oración

Amadísimo amigo,
ayúdame a sentir ese anhelo que tienes por mí.
Que la imagen de ese exilio tuyo del alma humana
me inspire un deseo semejante de tu presencia dentro de mí.
Y te doy gracias por Jesús, tu Hijo,
que por su ardua labor,
te ha devuelto tu ciudad, mi alma,
haciéndola noble y bella.

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