Evangelio del día: «Jesús cura a dos ciegos que creen en él». Mt9,27-31

VII Día Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata

La Iglesia centra en la semana del 8 de febrero sus intenciones por las personas que sufren a las mafias de la trata y la explotación, en su mayoría mujeres y niños. La Conferencia Episcopal Española invita unirse en oración en este día en el cual se celebra la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, mujer sudanesa, que con 9 años fue secuestrada y vendida como esclava en varias ocasiones.

Tras muchos momentos de dolor y sufrimiento y haber tenido varios dueños, en 1885 viajó a Italia con su último amo, un agente consular italiano. Allí conoció el Instituto del Catecumenado de las Hermanas Canossianas en Venecia, donde se preparó para el bautismo y recibió los sacramentos. En noviembre de 1889, después de varios procesos, fue declarada definitivamente libre y entró en el noviciado del Instituto. Murió el 8 de febrero de 1947. El 17 de mayo de 1992 fue beatificada y el 1 de octubre del año 2000, fue canonizada por San Juan Pablo II.

Desde el Departamento de Trata de Personas de la Conferencia Episcopal han elaborado una publicación sobre este tema y además han organizado una Vigilia de Oración online para el lunes 8 a las 19:00h mediante su canal de YouTube. En Vitoria, la iglesia de San Antonio, en General Loma, acogerá a las 19:30h una eucaristía organizada por la Delegación de Migraciones de la Diócesis de Vitoria, centrada en la trata de personas, la cual estará presidida por D. Juan Carlos Elizalde. El aforo será limitado y habrá control de medidas de seguridad sanitarias

Nuestro Obispo, como presidente de la Subcomisión Episcopal de Migraciones y Movilidad Humana, ha escrito por esta jornada una carta abierta a toda la sociedad para concienciarnos en la lucha contra la trata de personas. Aquí la compartimos:

Estamos celebrando la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata. Santa Josefina Bakhita, su vida y testimonio, son nucleares en las propuestas de la Subcomisión. El día de su memoria litúrgica, 8 de febrero, fue el escogido por el papa Francisco para la celebración de esta Jornada.

Ella es símbolo de África, por su origen; del absurdo del racismo, por su negritud; de las mujeres maltratadas, por la violencia que padeció; de la fe de los pobres, pues su única posesión fue un crucifijo; y de la reconciliación que encarnó. Su vida es un signo de nuestros tiempos; posee el don de la universalidad.

Solemos decir que Trata de Personas significa reclutar, trasladar, desplazar, ocultar o recibir personas, por medio de amenazas, uso de la fuerza u otras formas de coacción, secuestro, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, así como el acto de dar o recibir cualquier tipo de retribución o beneficios con el fin de conseguir el consentimiento de una persona que tenga dominio sobre otra, con el propósito de explotarla.

Está claro que las mujeres y los niños son el principal objetivo de este tráfico, sobre todo por su marginación, por su falta de recursos materiales y porque pertenecen, en mayor número, a los sectores sociales que son “invisibles”. También son víctimas potenciales aquellas personas que proceden de familias empobrecidas y con pequeños ingresos en las zonas rurales y urbanas marginadas, especialmente las mujeres que se dedican a la agricultura a pequeña escala, la venta ambulante, las jornaleras, limpiadoras y otros trabajos y servicios no cualificados.

Esta pandemia que azota a toda la humanidad, se ceba con este colectivo de personas especialmente vulnerables. Así como estamos descubriendo nuevas pobrezas, así están surgiendo distintas modalidades de trata. Nuestra publicación quiere poner rostro a esta realidad dramática para ayudar a desenmascararla. Gracias de corazón a todos los que formáis parte de este proyecto.

+ D. Juan Carlos Elizalde.

Obispo de Vitoria.
Presidente de la Subcomisión Episcopal de Migraciones y Movilidad Humana.

El Delegado de Migraciones de la Diócesis de Vitoria, Luis Fernando Corcuera, también nos anima a reflexionar sobre esta realidad y a orar por quienes la sufren. En esta carta puedes acceder a lo que comparte.

© 2021 Diócesis de Vitoria / Gasteizko Elizbarrutia